CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) urgió ayer a mejorar la asistencia humanitaria en la frontera norte de México para personas migrantes que esperan cruzar hacia Estados Unidos, ante “una situación angustiante” para esta población.
“Vivir en estas condiciones tiene un impacto negativo en la salud física y mental de las personas migrantes y solicitantes de asilo”, alertó la organización en un pronunciamiento.
El llamado se da a la par de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que ayer autorizó al gobierno de Joe Biden eliminar el programa “Quédate en México”, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar su proceso en territorio mexicano.
MSF señaló que las consultas médicas y psicológicas que ofrecen a los migrantes varados en el norte de México arrojan condiciones relacionadas a afectaciones del sistema musculoesquelético, enfermedades gastrointestinales, cuadros respiratorios, infecciones urinarias, ginecológicas, en la piel y descompensaciones por padecimientos crónicos.
La organización detalló que prevalecen síntomas relacionados con el desorden de estrés postraumático, ansiedad, duelo o pérdida y depresión.
“La situación de la población migrante en el borde norte de México es angustiante”, enfatizó.
Además, resaltó que las expulsiones inmediatas bajo el Título 42, que el expresidente Donald Trump implementó con el argumento de la pandemia, siguen su curso y cientos de personas continúan arribando desde el Sur en busca de ingresar a Estados Unidos.
Los equipos médicos de MSF identificaron que al norte México, específicamente en Piedras Negras y Ciudad Acuña, Coahuila, y Nuevo Laredo, Tamaulipas, los albergues están cerrados, lo que deja a más de 3,000 personas en refugios improvisados.
Pavel Goytia, responsable del equipo médico de MSF en Nuevo Laredo, advirtió que la mayoría son familias con niños pequeños que tienen que dormir en el piso.
La agrupación también ha detectado problemas similares en ciudades como Reynosa, Tamaulipas, donde se mantiene colapsada la capacidad de atender a esta población.
Además del impacto del desplazamiento, Médicos Sin Fronteras alertó que la población en movimiento también se ve expuesta a los altos niveles de violencia que afectan a estas ciudades fronterizas.
“Desde MSF hacemos un llamado a las autoridades en todos los niveles y a otras organizaciones internacionales de asistencia humanitaria presentes en la región a redoblar esfuerzos que aseguren condiciones dignas para población migrante que se encuentra en la frontera norte”, subrayó Goytia.
