SAN DIEGO (AP).— Un exinfante de Marina que durante años ayudó a contrabandear drogas de México a Estados Unidos, y que incluso intentó que se le escribiera un narcocorrido para glorificar sus hazañas, fue sentenciado ayer a 12 años de cárcel en una prisión federal.

Roberto Salazar II, de 26 años, fue sentenciado por importar fentanilo y por asociación delictuosa para distribuir heroína, metanfetaminas, cocaína y fentanilo, según un comunicado de la fiscalía federal.

Salazar, quien se declaró culpable en octubre pasado, pudo recibir incluso la cadena perpetua. Estaba emplazado en la Base Aérea Miramar del Cuerpo de Infantería de Marina en San Diego. Antes de unirse a las fuerzas armadas y mientras estaba en servicio activo, él y mensajeros que reclutaba hicieron decenas de viajes a través de la frontera con fines de contrabando.

Salazar, residente de San Diego, solía obtener automóviles que eran conducidos a México, donde se les ocultaban drogas en los compartimientos del motor. Posteriormente los mensajeros los llevaban de vuelta a Estados Unidos, señalaron fiscales. Tales actividades comenzaron en 2015.

Quería un narcocorrido

Para cuando fue arrestado el año pasado, “Salazar se había involucrado tanto en el narcotráfico que le estaba encargando a un compositor mexicano que escribiera una canción conocida como ‘narcocorrido’ acerca de él”, indicó la fiscalía federal.

“En una frase que Salazar le sugirió al compositor, alardeaba: ‘Quería estudiar y convertirme en soldado, pero me gustó más la vida fácil”, agregó.

Algunos reclutados por Salazar eran exinfantes de Marina o compañeros de la Universidad del Suroeste, campus Chula Vista.

“Este caso involucró a un infante de Marina que se suponía protegería y defendería al país, pero en lugar de ello le trajo grandes daños a los estadounidenses al traficar fentanilo y otras drogas peligrosas”, dijo el fiscal.