LA PAZ, Baja California Sur (El Universal).— Afectaciones en viviendas, problemas en el suministro eléctrico, de agua potable y telefonía, así como cortes carreteros en la región de Mulegé, Baja California Sur es el saldo preliminar por el paso de “Hilary”, degradado a tormenta tropical ayer domingo.
En sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, el gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, informó que las comunidades mayormente afectadas son Punta Abreojos, La Bocana, Bahía Asunción, San Hipólito y Bahía Tortugas, y otras comunidades de la zona conocida como Pacífico Norte, donde se registran viviendas sin techos, afectaciones a cooperativas pesqueras, árboles y postes caídos; no obstante, ayer se trabajaba en restablecer los servicios.
“Fue un oleaje impresionante que tuvimos en la zona costera, afectó comunidades pesqueras. Nos compartían compañeros de allá que nunca habían visto el mar tan crecido. Aun así vamos a levantar las comunidades, con trabajo en equipo y el apoyo de todos”, expresó.
Refirió que la carretera transpeninsular sufrió daños en aquella región en varios puntos, por socavones y deslaves ante las fuertes corridas de arroyos por las copiosas precipitaciones que se registraron durante la noche del sábado y madrugada de este domingo.
Indicó que solicitará la declaratoria de desastre natural para aquella zona y algunas áreas del Sur, aunque insistió en que los mayores daños se registraron en el Norte. Para evitar riesgos fue necesario albergar a más de mil personas, quienes en el transcurso de ayer estarían regresando a sus hogares.
Autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportaron que la tormenta tropical se ubicaba ayer a 80 km al sur de Cabo San Quintín, en Baja California y el pronóstico indica que seguirían las lluvias en aquella región, en BCS y el noroeste del país debido a que aún mantiene extensas bandas nubosas.
En comunidades cercanas a la bahía de Altata, Ensenada del Pabellón, la población resintió los efectos colaterales del huracán “Hilary” al quedar sin electricidad y agua potable por la caída de postes, y en Guasave, Topolobampo y Mazatlán se cerró la navegación y el acceso a las playas por oleaje.
La CFE instaló el pasado fin de semana ocho plantas portátiles para abastecer el fluido eléctrico en las comunidades pesqueras de Cautillos y Sataya, las más afectadas por la caída de 33 postes de energía eléctrica.
Margoth Urrea Pérez, alcaldesa de Navolato, dio a conocer que cuadrillas de la CFE tuvieron una respuesta rápida en cuanto a la reparación de los postes derribados la noche del viernes pasado, al presentarse una intensa lluvia asociada con fuertes vientos.
Indicó que se distribuyeron cuatro mil litros de agua embotellada y se abrió un albergue provisional, en la primaria “Ignacio Manuel Altamirano”, en caso de que se evacúe a familias que viven en las partes bajas.
En los puertos de Topolobampo y Mazatlán se cerró la navegación a las embarcaciones menores, pesqueras y turísticas, y se colocaron banderines en color rojo con el fin de advertir el peligro de ingresar al mar a bañarse, por el fuerte oleaje que se tuvo.
