CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Juan, un Niño Dios de 50 años de antigüedad, perdió su brazo tras caer de la repisa donde reposa en casa de la familia Sánchez, porque dos días antes del Día de la Candelaria fue llevado al puesto de Martín Caballero, en La Merced, para ser restaurado de su miembro superior.
Él es uno de los más longevos en llegar y de los últimos en ser aceptados para recibir dos capas de pintura y con sus nuevas pestañas, estar listo para este 2 de febrero.
“Hay muchos niños que son milagrosos, por eso los conservan y les dan mantenimiento”, explicó Caballero, quien ha restaurado a figuras de hasta 120 años de antigüedad que han pasado por varias generaciones.
En su local, de escasos 5 metros cuadrados, Martín ha dedicado la mitad de su vida a reparar, restaurar y embellecer a figuras del arte sacro, como al Niño Dios y la Virgen María.
Es su pasión
“Me gusta reparar las cosas”, aseguró, mientras con un pincel decoraba las orillas del pañal de Juan.
Es artesano desde los 20 años, aunque no tuvo un aprendizaje profesional.
Con práctica, amor y devoción, de forma empírica y a través de los años, fue puliendo su técnica.
“Con el transcurso del tiempo entendí que era mi vocación, empecé por mero entretenimiento. Jamás imaginé que me pagarían por algo que me gustaba”, dijo.
Al “Hospital del Niño Dios” —como él llama a su negocio—, las casi 50 figuras de porcelana y resina que recibe diariamente en la semana previa a La Candelaria, “llegan casi como un rompecabezas”.
Los costos van desde 30 pesos por un dedo o un raspón, hasta los 400 pesos por una restauración completa de una figura de medio metro, en su local ubicado en La Merced.
Con un incremento hasta de 80% en el costo de los materiales, reparadores de niños Dios aseguran que hacen milagros para que no se disparen los precios y peguen “duro” en el bolsillo de quienes hoy, 2 de febrero, celebrarán el Día de la Candelaria.
En el callejón de Talavera, en el Centro Histórico, dos locales son los emblemáticos que por más de tres décadas llevan reparando las figuras del Niño Dios.
Desde el pasado fin de semana estuvieron llenos de todos aquellos que acudieron para que el niño Jesús luzca sus mejores galas.
Don Jorge afirmó que elevaron los precios un 80 por ciento el costo de la pestaña, yeso y pintura, que son las herramientas básicas que utiliza para reparar las figuras.
“Sí ha subido 80% más del año pasado a este y, pues sí tuvimos que subir el precio, no queremos que sea el golpe tan fuerte, pero sí hay que ganarle algo”, refirió.
Señaló que si antes la compostura de un brazo o piecito salía en 150 pesos, ahora el precio supera los 220 pesos.
Prefieren lo clásico
Quienes también acuden a la fe son los habitantes que este año prefieren vestir a los niños con los ropones clásicos de abundancia, trabajo, prosperidad y salud.
“Ando sin trabajo y, bueno, hay que pedirle al de arriba que salga algo pronto, que sea este año de mucho trabajo, porque todo está caro y hay que comer”, dijo David, quien acudió a preguntar el precio de la vestimenta en talla 20, que osciló en 340 pesos.
“Pedirle por la familia. Que tengamos siempre salud, con salud todo se puede”, remarcó por su parte María, quien acudió con su esposo a comprar la vestimenta para el niño Jesús.
“Que se vea muy lindo, por eso siempre acudimos aquí al Centro, hay los mejores precios y mucha variedad”, puntualizó.




