CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— En memoria de Mar de Nubes, Manuel, Dionisio, Romero y Cenizo. Ayer domingo, bajo el intenso sol del Monumento a la Revolución, activistas se dieron cita para rendir homenaje a los toros que han sido torturados en la conocida como “fiesta brava”.
Su mensaje es claro: “Para unos, fue una fiesta. Para ellos, fue muerte”.
Con cincuenta y cuatro carteles en mano, los manifestantes levantaron la voz por los animales que han muerto en la Plaza México.
Cuarenta y ocho toros, seis novillos. No es secreto que la tauromaquia dividió a la sociedad mexicana. Y es que, el pasado 28 de enero, la “monumental” reabrió sus puertas después de seiscientos días sin corridas de toros.
Así como hay un sector que se autodenomina como el “pueblo taurino”, también hay activistas que marchan bajo las consignas de “El arte construye, no mata ni destruye” y “Tauromaquia, vergüenza nacional”.
Durante el evento, los protestantes de las organizaciones “AnimaNaturalis” y “CAS International” hicieron un pase de lista para pronunciar el nombre de los animales asesinados.
Esto, además de leer un manifiesto en el que expusieron su postura contra los eventos celebrados en la Plaza México.
“Ellos le llaman ‘arte y cultura’. Nosotros ‘muerte y tortura’. Ellos le llaman ‘libertad’. Nosotros ‘inmoralidad’. […] Hoy queremos decir basta”, dice el manifiesto.
Para los activistas, no basta con decir “no voy a las corridas de toros”. Desde sus palabras, la lucha es para y por los animales, por lo que han presentado denuncias ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Y extienden su resistencia hasta las ciudades de Guadalajara, Aguascalientes y Monterrey.
“Han surgido nuevos argumentos como ‘generamos miles de empleos’, ‘la economía de miles de familias se extinguiría’ o ‘se extinguiría el toro’ que tienen, como único fin, chantajear a la clase política y victimizarse frente a la prensa, manipulando la narrativa”, continúa el manifiesto.
Mientras tanto, ambos bandos siguen con la defensa de sus posturas. Por un lado, aquellos que se manifiestan contra las corridas en la Plaza México, y por el otro, aquellos que lo consideran como un “arte”.
“Basta a que se siga permitiendo que nuevas generaciones de mexicanos crezcan viendo ‘normal’ y como una ‘fiesta’ torturar y asesinar a un animal”, sentenció el manifiesto de los protestantes. “La violencia está en el espectáculo, no en el activismo. Violencia es someter a un animal durante quince minutos, desgarrarle los tendones. Lo que ejercen ellos es una violencia sumamente cruel”, explicó el director de “AnimaNaturalis”, Arturo Berlanga.
Tras el evento contra la tauromaquia, se tomó unos momentos para manifestar su postura contra la crueldad animal. “Es un reclamo legítimo, de la ‘no violencia’ hacia los animales. En este caso, la ‘no violencia’ en los espectáculos y el entretenimiento: las corridas de toros”, apuntó.
Sobre los participantes dijo: “Son ignorantes, son gente profundamente ignorante”.
