REYNOSA.- Ayer 27 de marzo la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, se colapsó a consecuencia de las lluvias que la inundaron en su totalidad.

Lo que parecía ser una simple lluvia, en cuestión de minutos, paralizó la ciudad, generó caos y pánico entre los ciudadanos. Autos varados en calles convertidas en ríos, personas tratando de salvar su vida mientras la corriente en algunas calles amenazaba con devorarlos, canales y drenes desbordados.

Hogares en los cuales el agua acabó con el patrimonio de las familias. Daños en negocios, maquiladoras, empresas y comercios que tuvieron que cerrar sus puertas al comenzar a inundarse.

Personas buscando a familiares que salieron de sus casas o trabajos justo al momento del chubasco y hasta entrada la noche, no podían localizarlos.

En camiones, lanchas, maquinaria pesada, con cuerdas, salvavidas, Jeeps y trailers, los reynosenses rescataron a familias que lograron guarecerse en los techos de sus casas, a quienes se encontraban en sus autos a punto que la corriente los arrastrara, a alumnos que no podían salir de las escuelas y a trabajadores de maquiladoras.

La desesperación fue tanta que algunas personas, al sentir el peligro, se arrodillaron a plena calle para elevar una oración.

Las fuentes lluvias que ocasionaron que se inundara el área de tococirugía de la Clínica 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) “José Zertuche Ibarra”.

Plan DNIII en Tamaulipas

Elementos de tránsito poniendo a salvo a personas que quedaron en medio de las corrientes de agua, el Ejército Mexicano que implementó el Plan DNIII.

Activistas sociales gestionan unidades, hospitales, lanchas y brigadistas voluntarios, trasladando a familias en sus camionetas hasta los albergues disponibles.

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