Hernán Bermúdez Requena, exdirector de la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco. Está acusado por vínculos con el grupo criminal "La Barredora"
Hernán Bermúdez Requena, exdirector de la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco. Está acusado por vínculos con el grupo criminal "La Barredora"

MÉRIDA.- Hernán Bermúdez Requena, actualmente prófugo, comenzó su carrera como espía del régimen priista en 1984, según datos del Archivo General de la Nación (AGN).

De acuerdo con la información dada a conocer por Excélsior, el yucateco fue integrante de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), un organismo de inteligencia del gobierno, acusado de espiar, torturar y desaparecer opositores.

Según el AGN, Bermúdez trabajó en esa corporación desde 1984 y hasta que desapareció el 29 de noviembre de 1985, durante el gobierno de Miguel de la Madrid. Tenía 30 años de edad y estaba recién casado. Contrajo nupcias en Mérida en marzo de 1983, según el archivo de Diario de Yucatán.

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La DFS, dependiente de la Secretaría de Gobernación, operó desde 1947. Integró la Brigada Especial o Brigada Blanca, un cuerpo creado para combatir a grupos armados como la Brigada Roja de la Liga Comunista 23 de Septiembre. Su último director fue José Antonio Zorrilla Pérez, quien desde su cargo fue el autor intelectual del asesinato del periodista Manuel Buendía (ocurrido en mayo de 1985), hecho por el que estuvo preso años después. También se le señaló de vínculos con el narcotráfico.

Bermúdez Requena, espía en la UNAM

Dentro de ese aparato, Bermúdez Requena estuvo adscrito al Grupo UNAM, Sección A, del Departamento de Información e Investigación Local, dedicado al seguimiento de actividades estudiantiles en la Universidad Nacional Autónoma de México. En dicha institución, el exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco estudió la licenciatura en Derecho.

Entre los informes que firmó como agente destaca uno del 7 de mayo de 1984, que detalla cómo brigadas de la Preparatoria Popular de Tacuba realizaron colectas, pintas y colocaron carteles en diversas facultades de Ciudad Universitaria, exigiendo la salida del Ejército y la libertad de compañeros detenidos.

El reporte señala que los jóvenes se dispersaron en orden tras su jornada de protesta. Aunque su presencia fue discreta, la DFS documentó su accionar, anticipando una escalada en las tensiones políticas y estudiantiles.

Informes firmados por Hernán Bermúdez

Ese mismo día, Bermúdez firmó otro informe sobre una manifestación de aproximadamente 70 padres de familia, quienes marcharon hasta la Procuraduría del Distrito Federal para exigir la liberación de sus hijos desaparecidos.

En esa ocasión, las autoridades se comprometieron a priorizar la liberación de mujeres y menores detenidos, citando a los padres para una nueva reunión. Ocho de ellos decidieron pernoctar frente al edificio como forma de presión.

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El expediente de Bermúdez también lo vincula con los hechos del 1 de mayo de 1984. Durante el desfile del Día del Trabajo se lanzaron bombas molotov y de humo frente a Palacio Nacional, donde marchaban sindicatos y militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), encabezados por Rosario Ibarra de Piedra.

Imágenes publicadas por Diario de Yucatán el 3 de mayo de 1984: las protestas frente a Palacio Nacional en el Día del Trabajo.

Una de las bombas hirió al entonces director del Issste, Alejandro Carrillo Castro, y al dirigente nacional del PRI, Jorge de la Vega Domínguez. Las autoridades señalaron a infiltrados de la Prepa Popular de Tacuba como responsables del ataque.

Ataque en Palacio Nacional: ¿pretexto?

A raíz de estos hechos, se desató una redada en dicha escuela, que meses después fue cerrada. Diversos grupos disidentes sostienen que el ataque fue una operación de la DFS para justificar la represión contra estudiantes y activistas.

Incluso el expresidente De la Madrid, en sus memorias “Cambio de rumbo”, calificó los hechos como acciones provocadas por “agitadores”, describiéndolos como jóvenes de clase media, algunos con rasgos extranjeros.

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Otro informe fechado el 25 de mayo de 1984 describe cómo estudiantes de la Prepa Popular se reunieron en la explanada de Rectoría para realizar una asamblea y acordar medidas contra el cierre de su plantel por parte de la UNAM.

Durante esa jornada, los estudiantes organizaron brigadas para hacer boteo, pintar consignas en muros y distribuir volantes en distintas facultades de Ciudad Universitaria. Estas acciones se realizaron sin incidentes, aunque con fuerte seguimiento de los servicios de inteligencia.

Robo de auto a Hernán Bermúdez

Uno de los últimos registros sobre Bermúdez en el AGN data del 8 de enero de 1985. Corresponde al reporte de robo de su automóvil, un Monte Carlo modelo 1981, color guinda, con placas del estado de Texas.

El vehículo fue sustraído en calles cercanas al Frontón México y posteriormente ofrecido en venta a un colaborador de la Secretaría de Gobernación. El caso fue investigado por la Policía Judicial Federal, según consta en los archivos.

Bermúdez Requena, espía en Tabasco

Como informamos, en abril de 1998, la entonces senadora por el PRD Layda Sansores mostró documentos en los que señalaba que el exgobernador de Tabasco Manuel Gurría Ordóñez instaló dos centros de espionaje a cargo de Hernán Bermúdez Requena, director de Seguridad Pública durante su gobierno.

Imagen de abril de 2023. La gobernadora Layda Sansores San Román, clausuró la Primera Reunión Regional de la Zona Sureste de la Conferencia Nacional de Secretarias y Secretarios de Seguridad Pública. En la imagen aparecen Marcela Muñoz, de Campeche; Hernán Bermúdez, de Tabasco, y Luis Felipe Saidén, de Yucatán.

Según Layda Sansores, en varias entidades del país -particularmente en Chiapas, Yucatán, Veracruz, Quintana Roo, Tabasco, Michoacán y Campeche- había una “red” de cuando menos 22 centros de espionaje. Fueron montados por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional y por los respectivos gobiernos estatales.

Estas declaraciones las hizo luego de que en marzo de ese año, ella junto con simpatizantes del PRD encontraron un centro de espionaje político en el centro de Campeche. En él hallaron más de 74 casetes de audio con llamadas grabadas, transcripciones de conversaciones telefónicas y reportes de todo tipo, ademas de modernos equipos de cómputo, según publicó Diario de Yucatán.

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.