CIUDAD DE MÉXICO (AP).— Francisco Garduño, exdirector del Instituto Nacional de Migración (INM), procesado por omisiones en el incendio de un centro de detención migratoria en Ciudad Juárez, que cobró la vida de 40 personas en 2023, ofreció ayer disculpas públicas a las víctimas y sus familias.
“Con humildad, una profunda disculpa por el sufrimiento y daño causado a ustedes y a sus familias, que vieron cambiar sus vidas para siempre”, dijo en un acto ordenado por un juez como parte de las condiciones para suspender temporalmente su proceso judicial.

El exfuncionario reconoció que hubo “violaciones a derechos humanos que jamás debieron suceder” por omisiones del personal bajo su mando. Aunque pidió que “los culpables no queden impunes y que los daños causados por el delito se reparen”, evitó asumir responsabilidad directa.
La ceremonia fue presenciada por funcionarios federales, diplomáticos y decenas de familiares de las víctimas, quienes respondieron con lágrimas y voces de “presente” al escuchar los nombres de los fallecidos.
Los abogados de los afectados alertaron que la suspensión del proceso podría derivar en impunidad y reclamaron que el juicio continúe hasta sus últimas consecuencias. Aun así, aceptaron la disculpa pública al ser la primera vez que sobrevivientes y deudos, en su mayoría venezolanos y centroamericanos, pudieron confrontar a Francisco Garduño cara a cara.

“Nunca ha dado la cara”, reprochó Wilson Alexander Juárez, joven guatemalteco que quedó con secuelas físicas y acudió al acto apoyado en un andador.
Marcos Zavala, abogado de la Fundación para la Justicia, subrayó que este acto “no termina nada”, pues la suspensión del proceso está impugnada y permanecen abiertos seis juicios más por la tragedia.
El incendio del 27 de marzo de 2023 ocurrió en un dormitorio hacinado con 70 hombres, cerrado con candado y sin ventilación. En cuestión de segundos, tras el incendio de colchonetas en protesta, el humo envolvió el lugar mientras los guardias salían sin abrir las rejas. Solo las mujeres detenidas en otra área fueron liberadas.
Garduño dirigía el INM desde 2019, designado para ejecutar la política de contención migratoria pactada con el gobierno de Donald Trump y sostenida en los primeros meses del actual sexenio. Aunque permaneció en su cargo pese a las acusaciones, fue relevado en mayo de este año.
Organizaciones de apoyo recordaron que la disculpa no debe interpretarse “como una exoneración de responsabilidades ni como un acto de arrepentimiento”, sino como un primer paso hacia la reparación integral.
Además de disculparse, el exjefe migratorio deberá tomar cursos de derechos humanos, aunque el juez rechazó sanciones adicionales como servicio social o inhabilitación. En paralelo, otros funcionarios y guardias enfrentan procesos por homicidio y lesiones, la mayoría en libertad.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos ya había documentado violaciones graves en el trato a migrantes, y colectivos advierten que lo hecho hasta ahora no garantiza que tragedias similares no vuelvan a repetirse.
“Siento enojo, coraje”
“Siento enojo, coraje, le están obligando, no nace de su corazón, así no vale la pena”, reclamó Wilson Juárez, sobreviviente guatemalteco que acudió al acto para ver por primera vez de frente a Garduño.
El incendio más letal
El siniestro de Ciudad Juárez es considerado el incidente más letal en la historia de los centros migratorios de México, con 40 muertos y más de 30 heridos.
