CIUDAD DE MÉXICO.- Claudia Sheinbaum, presidenta de México, pidió la liberación de Pedro Castillo, ex presidente de Perú preso por un intento de golpe de Estado, tras la destitución de Dina Boluarte, quien le sucedió en el cargo.
La mandataria también pidió al gobierno de Perú garantizar un juicio justo para Castillo, a quien el ex presidente Andrés Manuel López Obrador le expresó apoyo en varias ocasiones tras el incidente que llevó a su detención, y criticó fuertemente a Dina Boluarte.
AMLO incluso fue declarado non grata por el Congreso de Perú en respuesta a sus comentarios negativos y críticas a la entonces recién nombrada presidenta Dina Boluarte.
Claudia Sheinbaum llama “golpe de Estado” a destitución de Pedro Castillo
Desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum aseguró que “fue un golpe de Estado el que destituyó al presidente Castillo”.
“Nuestra solidaridad siempre con él, y creo que fue por unanimidad la destitución (de Boluarte) ¿verdad? Nuestra insistencia en que se libere a Castillo y que tenga un juicio justo”.
Al igual que su predecesor, la mandataria atribuyó la destitución de Pedro Castillo a “un racismo y un clasismo muy grande en su país, e incluso en América Latina.
“Una buena parte de la destitución de Pedro Castillo o una de las razones o unas razones profundas tiene que ver con un racismo y un clasismo muy grande, que no solo hay en Perú, sino en muchos países y particularmente en América Latina (…) eso tuvo mucho que ver en la destitución de Castillo”.
Claudia Sheinbaum reiteró que “un pueblo debe determinar cómo se gobierna”.
“Así como nosotros (México) no queremos que nadie intervenga en las decisiones de nuestro país, de cómo nos gobernamos, así debe ocurrir en todos los países”, señaló durante su conferencia matutina.
“La autodeterminación de los pueblos y la democracia, que se defina democráticamente quién gobierna, pero poniendo por encima de todo que es el pueblo de cada país el que debe decidir“.
Destituyen a Dina Boluarte como presidenta de Perú
Dina Boluarte fue destituida la noche del jueves por en Congreso de Perú, controlado por un grupo de partidos de derecha que la había apoyado desde que asumió el poder y previo a las elecciones generales convocadas para abril de 2026.
Tras aprobar con 122 votos a favor la “permanente incapacidad moral” de la mandataria para hacer frente al auge del crimen organizado en el país, la vacante de Dina Boluarte fue ocupada de manera interina por el presidente del Parlamento, el derechista José Jerí.
Inmediatamente fue investido como jefe de Estado y se convirtió en el séptimo presidente de Perú en apenas nueve años.
La primera mujer presidenta de Perú quedó destituida tras dos años y diez meses en el cargo, sancionada por los partidos a los que había confiado poder llegar hasta el 28 de julio de 2026.
Había sido vicepresidenta de Pedro Castillo en 2021, y lo sustituyó en el cargo cuando intentó un fallido golpe de Estado para evitar su destitución por el mismo Congreso.
Boluarte rehusó asistir al hemiciclo y durante toda la jornada no salió del Palacio de Gobierno hasta que se consumó la destitución y ofreció un mensaje a la nación en el que se dedicó a enumerar las cifras de su gestión.
Perú vive una convulsión política desde 2016, donde ningún presidente ha podido completar un mandato completo y todos han terminado destituidos por un Parlamento opositor al que no podían dominar.
