CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El gobierno de México anunció una reforma para homologar el delito de acoso sexual en todo el país, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum denunció haber sido víctima de una agresión en el Centro Histórico de Ciudad de México.
Actualmente, el acoso sexual se castiga de manera distinta según cada estado, pese a que el Código Penal Federal contempla penas de hasta tres años de prisión.
Las discrepancias abarcan desde la definición del delito hasta las sanciones y agravantes, lo que genera desigualdad en la aplicación de la justicia.
En la capital mexicana, las penas van de uno a tres años de cárcel, con multas y destitución del cargo si el agresor es servidor público. Sin embargo, en entidades como Nuevo León la sanción se reduce a seis meses o dos años. Además, mientras más de 20 estados definen el acoso como “asediar con fines sexuales” o “lascivos”, otros lo describen como “solicitar favores sexuales”, como sucede en Coahuila.
Ante esta falta de uniformidad, la Presidenta adelantó que su gobierno impulsará una ley que buscará “colectivizar con todos los gobernadores” una definición y penalización comunes en las 32 entidades.
La mandataria reconoció haber dudado en denunciar a su agresor, pero decidió hacerlo por el mensaje que enviaría a otras mujeres.
“Después dije: Tengo que presentarla, no es opción no presentarla, porque si no la presento yo, (la) presidenta (…) ¿qué mensaje estoy dando a todas las mujeres y a todos los hombres?”, dijo.
A su vez, la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, anunció una campaña para facilitar las denuncias y fortalecer los protocolos contra el acoso en oficinas públicas.
También se impulsará una iniciativa dirigida a los hombres, para que “tengan claro” que no deben invadir el espacio personal ni “tocar cuerpos como si fueran un objeto”.
