TULUM.- En Tulum, Quintana Roo, la controversia por el acceso a las playas se ha intensificado en los últimos meses.
Aunque las autoridades anunciaron que estos espacios serían de “acceso público y gratuito”, diversas organizaciones y ciudadanos afirman que aún no existen mecanismos claros que garanticen la entrada libre a las zonas costeras.
El problema resulta más grave de lo que parece, ya que las playas son bienes nacionales de uso común y, según la ley, deben estar abiertas a toda la población.
Sin embargo, en la práctica, la falta de accesos adecuados y el cobro de tarifas han creado una contradicción entre el discurso oficial y la realidad que viven los visitantes.
Qué se ha anunciado
La Secretaría de Turismo (Sectur) informó que se habilitaron tres accesos públicos al litoral de Tulum:
Uno al sur del Parque del Jaguar y dos más en la zona hotelera, ubicados en los kilómetros 4.5 y 5.5 de la carretera costera.
No obstante, el presidente del Colegio de Ingenieros de Tulum, Fernando Aznar, señaló que estos accesos “no son nuevos”. Asimismo, no representan una solución real para garantizar el libre disfrute de las playas.
Detalló que, por ejemplo, el acceso a Playa Conchitas conduce a una bahía pequeña y rocosa, sin suficiente espacio de estacionamiento.
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Además, los supuestos “nuevos” accesos apenas cuentan con cuatro metros de ancho, lo que limita su funcionalidad.
A ello se suma que, aunque el acceso peatonal es gratuito, el cobro por ingresar en vehículo genera la percepción de exclusión y desigualdad entre los usuarios.
Movilización ciudadana
La falta de accesos verdaderamente libres ha motivado diversas expresiones ciudadanas. Entre ellas, se convocó a una manifestación pacífica el 15 de noviembre para exigir que las playas sean, en efecto, espacios públicos y accesibles.
Además, la situación impacta directamente al sector turístico. En Tulum, la disminución en la ocupación hotelera se ha combinado con el malestar social por los precios elevados y las restricciones de entrada a sitios de recreación.
Por esta razón, el debate no se limita al acceso físico a la playa, sino que también involucra el derecho ciudadano, el turismo sostenible y el ordenamiento territorial.
Qué se necesita para garantizar playas realmente públicas
Para resolver esta problemática y asegurar el acceso efectivo a las playas de Tulum, especialistas y ciudadanos coinciden en varios puntos:
- Habilitar accesos públicos funcionales, bien señalizados y sin cobros disfrazados.
- Transparentar las tarifas y condiciones para residentes y turistas, sin discriminación entre nacionales y extranjeros.
- Supervisar que los proyectos de desarrollo respeten el derecho ciudadano al litoral, conforme a la legislación vigente.
- Incluir a la comunidad local en la gestión de los accesos, evitando que se conviertan en espacios exclusivos para el turismo de élite.
