Alicia Bárcena reconoció en octubre pasado afectaciones en cenotes y cavernas del Tramo 5, pero aún así clasifican la documentación
Alicia Bárcena reconoció en octubre pasado afectaciones en cenotes y cavernas del Tramo 5, pero aún así clasifican la documentación

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se negó entregar información técnica sobre los impactos ambientales del Tren Maya, pese a que la titular de la dependencia, Alicia Bárcena, reconoció en octubre pasado afectaciones en cenotes y cavernas del Tramo 5.

La dependencia argumentó que los documentos fueron clasificados como información de “seguridad nacional”.

Así respondió la Dirección General de Gestión Forestal a una solicitud de transparencia de El Universal, al señalar que los registros solicitados —bajo el folio 340026700158825— se encuentran reservados desde 2023, cuando el gobierno federal declaró al Tren Maya como infraestructura estratégica.

La secretaría precisó que el resguardo deriva del acuerdo interno 401/2023, emitido por su Comité de Transparencia, el cual establece que los documentos permanecerán clasificados durante cinco años.

La reserva abarca dictámenes técnicos, estudios y evaluaciones ambientales relacionados con los daños reconocidos por Alicia Bárcena durante su comparecencia del 6 de octubre ante las comisiones de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Cámara de Diputados.

Reconocen impactos ambientales en cenotes y cuevas del Tramo 5 del Tren Maya

En la petición, El Universal solicitó a la dependencia auditorías, informes o monitoreos de calidad del agua sobre riesgos al acuífero, cenotes y cavernas entre Cancún y Tulum.

De acuerdo con el medio, también se solicitaron versiones públicas de dictámenes que acreditaran las afectaciones señaladas por la secretaria.

Recordamos que durante su comparecencia en octubre pasado, Alicia Bárcena confirmó que las obras del Tramo 5 provocaron daños en ocho cavernas y cenotes ubicados entre Playa del Carmen y Tulum.

Según la funcionaria, dentro de estas formaciones se detectó la presencia de concreto utilizado durante la construcción, lo que motivó trabajos de limpieza y retiro del material.

La titular de la Semarnat también informó que el proyecto mantiene pendientes 95% de las condicionantes ambientales impuestas para mitigar impactos a la flora y fauna de la región.

Para atender estos rezagos, cada semana sesiona un grupo interinstitucional encargado de revisar permisos faltantes y supervisar acciones de remediación.

Estas afirmaciones, realizadas públicamente, contrastan con la negativa de la dependencia a proporcionar documentos que detallen el alcance de dichos daños.

Respuesta oficial: sin estudios propios y con información limitada a las MIA públicas

En el documento SEMARNAT/UT/2342/2025, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental informó que no ha elaborado monitoreos, auditorías ni estudios propios sobre la calidad del agua en ninguna parte del proyecto.

La dependencia indicó que tampoco cuenta con dictámenes técnicos sobre afectaciones a cenotes, cavernas o acuíferos, y que la información disponible se limita a las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) públicas.

Estos documentos, sin embargo, no incluyen estudios de calidad del agua ni evaluaciones específicas sobre daños a cenotes o cavernas.

La falta de informes propios contradice las declaraciones hechas por Alicia Bárcena en octubre, cuando admitió la existencia de impactos directos en sistemas subterráneos del tramo.

Información sobre el Tren Maya, reservada hasta 2028

El resguardo de la información ambiental del Tren Maya refuerza la clasificación del proyecto como infraestructura de seguridad nacional, decretada por el gobierno federal el 18 de mayo de 2023.

La Semarnat sostiene que la difusión de los documentos podría comprometer la operación y protección de la obra.

Por ello, no podrán hacerse públicos sino hasta 2028, salvo que el propio comité de transparencia determine lo contrario.

Al permanecer reservada por cinco años, la información clave sobre impactos ecológicos, riesgos al acuífero y afectaciones a sistemas kársticos no podrá ser consultada por el público en el corto plazo.

Esto limita el seguimiento ciudadano a un proyecto que atraviesa una de las zonas ambientales más sensibles del país.

Mientras tanto, continúan las labores de remediación impulsadas por la Semarnat, aunque con la admisión de que la mayoría de las condicionantes ambientales siguen pendientes de cumplimiento.

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