En este momento hay una alerta internacional por el incremento de casos de chikungunya
El movimiento migratorio y el cambio climático han hecho que virus como el del chikungunya se presenten en lugares donde antes no había.
Además de propiciar una cadena de transmisión con la población susceptible, lo que podría generar una nueva epidemia cuyo pico se vería en 2027.
Así lo señala el epidemiólogo Narces Alcocer Ayuso al hablar de los casos de este padecimiento que ya se han reportado en varias partes del mundo, incluidos México y la Península de Yucatán.
Alerta por más casos de chikungunya
El doctor recuerda que el chikungunya es una enfermedad transmitida por vector que suele estar vinculada a la presencia de los mosquitos, sobre todo del género Aedes, que también ocasionan el dengue y el zika, entre otras enfermedades de menor frecuencia.
—Esto hace que estemos permanentemente expuestos a la picadura de estos insectos. Basta con que en la circulación sanguínea de las personas exista presencia del virus, en este caso del chikungunya, para que se presente una emergencia sanitaria.
Según precisa, cuando el zika llegó a Yucatán a principios de 2013 se tuvo un pico máximo de contagio en el 2015, fue mermando y desapareció, pues ya van 10 años con una cantidad ínfima de casos.
Tanto así que el año pasado no se detectó ninguno en el país.
—Eso nos hace pensar que la sensibilización que existe en la población prácticamente se redujo, porque a todos nos dio o nos dio en una cantidad suficiente para cortar el contagio.
—Podríamos decir que se dio una inmunidad de rebaño; aunque haya alguien que sea susceptible a la enfermedad, el simple hecho de que no exista la cantidad suficiente de personas sensibles para continuar siendo los reservorios del virus hace que desaparezca o se elimine de la circulación autóctona en Yucatán.
Moscos viajeros: ¿cómo llegan a Yucatán?
Alcocer Ayuso apunta que el estado se caracteriza por no tener fenómenos migratorios o cambios demográficos importantes que permitan generar desplazamientos de personas sensibles o susceptibles como en otros lugares.
Esto es una barrera de seguridad que se da en la sociedad yucateca desde hace bastante tiempo.
Sin embargo, se ha visto desde el año pasado un incremento en los casos de chikungunya, sobre todo en otras regiones del Caribe y América.
Incluso se han estado detectando casos autóctonos en regiones donde no se habían documentado previamente.
Esto se debe a factores como el movimiento migratorio y el cambio climático. Este último hace que el mosquito vector se adapte a nuevos climas que antes no eran viables para su reproducción, como son Europa y Canadá.
—Al llegar y encontrar estas nuevas temperaturas agradables, y siendo una especie que se adapta rápidamente, el mosquito empieza nuevamente esta cadena de transmisión con la población susceptible, que es enorme, y por ello se presentan estos brotes sobre todo relacionados con la importación de casos.
En México, por ejemplo, puntualiza que solo en uno o dos estados del país no se ha documentado todavía la presencia de criaderos de mosquitos.
Aunque en Yucatán por el momento solo se ha detectado un caso en este año, señala el entrevistado, en 2026 se empezaría a ver un incremento gradual de casos que pudieran tener explosividad en 2027.
Nuevos tipos de virus
Alcocer Ayuso detalla que esas circunstancias descritas han generado que se presenten nuevos serotipos del virus para los que no necesariamente se tiene la protección, aunque ya se haya padecido de chikungunya.
En el dengue existen cuatro serotipos, por lo que la enfermedad puede atacar cuatro veces a una persona, refiere. Y, en el caso del chikungunya, solo era conocido un serotipo circular importante: el asiático, que llegó a Yucatán y generó los brotes entre 2013 y 2015,
Para ese serotipo “prácticamente tenemos inmunidad, salvo aquellos inmigrantes y generaciones nacidas después del 2013”.
—No puedo decir que nos dio a todos, pero sí en una cantidad suficiente para cortar la transmisión y evitar epidemias.
Infección “latosa”
Ahora existe un serotipo que “está dando más lata”: el africano, que se está relacionando con los brotes a escala mundial.
—Esto implica que la protección que pudiéramos tener, ya sea porque nos dio directamente el chikungunya hace 10 años o porque la cadena de transmisión no se puede dar debido a la cantidad de gente con inmunidad que hay, ahorita con esta emergencia del serotipo africano pudiera generarse una nueva epidemia, porque no necesariamente estaríamos protegidos.
El doctor indica que hasta ahora no se tiene documentado la presencia del serotipo africano del virus del chikungunya en México, aunque ya hay presencia en países con los que se tiene comunicación aérea y en menos de 24 horas pueden introducirlo al territorio nacional.
Aunado a ello, indica que la pandemia del Covid-19 generó un daño.
“Nos aceleró el relevo generacional, porque muchas personas fallecieron y esas personas que podrían estar protegidas contra el chikungunya porque les había dado 10 años antes, ya no están para cortar la cadena de transmisión”.
Es decir, la inmunidad de rebaño se puede perder y eso genera caminos despejados, sobre todo en los nacidos del 2015 en adelante, para que abunde la incidencia del serotipo africano.
Con nueva gente sin protección y un incremento de las temperaturas anuales, se tendrá una reproducción del mosquito garantizada los 12 meses del año.
Todo eso se sinergiza y nos dará probablemente un incremento de casos en breve, dice el doctor. (Continuará).
Es cuestión de tiempo para que se presente una epidemia, que abarca las etapas de introducción, dispersión, explosión y merma de casos, apunta.
