CIUDAD DE MÉXICO.- Ante la intervención de Estados Unidos en Venezuela, la presidenta, Claudia Sheinbaum , sostuvo que “nunca” se puede aprobar el uso de la fuerza para llevarse a un presidente, al tratarse de un asunto de soberanía nacional.
La mandataria subrayó que, más allá de las diferencias ideológicas o de las críticas al gobierno de Nicolás Maduro, existe un límite claro en las relaciones internacionales: la intervención armada de una potencia extranjera en los asuntos internos de otro país.
“Una cosa es no estar de acuerdo con el régimen de Maduro o con el chavismo en Venezuela, y otra muy distinta es que una potencia utilice la fuerza para llevarse a un presidente. Eso no podemos aprobarlo nunca”.
Así lo expresó desde Palacio Nacional, al enfatizar que este principio debería ser compartido incluso por sectores que buscan respaldo o referencias internacionales.
Sheinbaum remarcó que la soberanía no es un concepto selectivo ni condicionado, sino un derecho fundamental que asiste tanto al pueblo de Venezuela como al de México y a cualquier nación del mundo, independientemente de afinidades políticas o ideológicas.
Lo anterior en respuesta los posicionamientos expresados en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el ataque de EE.UU. en Venezuela y posterior captura de Nicolás Maduro.
Presidencia reitera postura de “no intervención” de México
Sheinbaum subrayó que la postura de México frente a Venezuela no responde únicamente a una convicción política, sino a una obligación constitucional.
Recordó que el artículo 89 de la Constitución establece los principios que deben regir la política exterior del país. Entre ellos destacó:
- Autodeterminación de los pueblos, al afirmar que “solo el pueblo de Venezuela puede definir a quién quiere como gobernante”
- No intervención, la solución pacífica de las controversias
- Proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales
“Es un asunto de soberanía del pueblo de Venezuela, como lo es de México o de cualquier país. No puede aprobarse eso, más allá de opiniones personales”, puntualizó durante su conferencia de prensa diaria.
Asimismo, afirmó que la lucha por la paz y la seguridad internacionales forma parte esencial de la identidad diplomática de México, que representa un elemento de orgullo nacional.
“Es un orgullo para México tener una política exterior tan definida y con tantos principios“.
Reiteró que su gobierno mantendrá una postura firme en defensa de la legalidad internacional, e insistió que “solo el pueblo de Venezuela puede definir a quién quiere como gobernante“.
Claudia Sheinbaum crítica la intervención extranjera
Durante su posicionamiento, la presidenta reivindicó la tradición de la política exterior mexicana, a la que calificó como “ejemplar” a lo largo de décadas por su defensa constante de la autodeterminación de los pueblos y el principio de no intervención.
Sin embargo, aseguró que esta línea se habría debilitado en algunas ocasiones, señalando a los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón (ambos de PAN) por este tema.
Pese a dichos momentos, subrayó que históricamente México ha mantenido una postura clara en el ámbito internacional.
Claudia Sheinbaum afirmó que incluso durante los distintos periodos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el país sostuvo una política exterior basada en el respeto a la soberanía, aun cuando existieran contradicciones internas.
“Se decía candil de la calle, oscuridad de la casa, pero siempre fue de apoyo a la soberanía de los pueblos”.
En ese contexto, reiteró que México no puede avalar acciones que vulneren el derecho internacional, independientemente de la valoración política que se tenga sobre un gobierno en particular.
Sheinbaum responde a comparaciones entre México y Venezuela
Al referirse a la posición expresada por Nicolás Maduro tras haber sido llevado a Estados Unidos, Sheinbaum calificó como “interesante” el debate generado y recordó que desde 2006 se ha insistido en la narrativa de que México “iba a ser como Venezuela”.
En su conferencia matutina del martes 6 de enero, la Presidenta recordó que ese argumento fue utilizado contra la candidatura del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
También ha sido retomado en distintos momentos por críticos del movimiento de la Cuarta Transformación.
“Es interesante la posición del Presidente (Maduro). Repito, más allá, porque está esta idea que han querido desde el 2006 […] es que México va a Venezuela, es que la 4T […] ‘es el chavismo’”.
Sheinbaum aseguró que la Cuarta Transformación no es una copia de modelos extranjeros, sino que “surge de nuestra propia historia, de la grandeza de las civilizaciones y de la gran historia de México”.
La mandataria sostuvo que el proyecto político de la 4T se construyó a partir del pensamiento del pueblo de México y de un largo proceso histórico vinculado a la lucha por la democracia, las libertades y los derechos sociales.
“Es el modelo mexicano, el humanismo mexicano. La Cuarta Transformación surge de nuestra propia historia, de la independencia […], se fue construyendo con el pensamiento del pueblo de México”.
Indicó que este movimiento se consolidó como una respuesta a los fraudes electorales y a las demandas sociales que se expresaron desde mediados del siglo XX, y que no guarda relación con esquemas políticos de otros países.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que su gobierno está a favor de la libertad de expresión y de reunión.
“Aquí no se detiene a nadie por sus ideas, al revés, lo que hay es debate público; entonces nosotros estamos de acuerdo con las libertades”.
