Guzmán, Núñez, Marín, Favela y Zamudio; las cinco familias detrás de los esquemas de lavado de dinero de 'Los Chapitos'
Guzmán, Núñez, Marín, Favela y Zamudio; las cinco familias detrás de los esquemas de lavado de dinero de 'Los Chapitos'

Guzmán, Núñez, Marín, Favela y Zamudio; las cinco familias detrás de los esquemas de lavado de dinero de ‘Los Chapitos’

CIUDAD DE MÉXICO.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos identificó a cinco grandes grupos familiares vinculados a la estructura financiera de ‘Los Chapitos’, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

De acuerdo con información de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), las familias Guzmán, Núñez, Marín, Favela y Zamudio habrían operado durante años una red empresarial utilizada para lavar recursos provenientes del tráfico de fentanilo y metanfetamina.

Las investigaciones de El Universal señalan que estas familias no sólo participaron en la producción y traslado de drogas sintéticas, sino que construyeron un entramado de empresas legales en diversos sectores.

Estos incluían: bienes raíces, hotelería, farmacéutica, gasolineras, comercio minorista y criptomonedas, que operarían principalmente en Sinaloa, Sonora, Jalisco y Baja California.

Desde 2012 y hasta 2025, la OFAC ha sancionado a 59 personas físicas y 37 empresas relacionadas con esta facción criminal, en acciones que en varios casos se coordinaron con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del gobierno mexicano.

La red empresarial de Los Chapitos para lavar dinero del narcotráfico

Durante más de dos décadas, los herederos de ‘El Chapo’Iván Archivaldo, Jesús Alfredo, Ovidio y Joaquín Guzmán— se apoyaron en estructuras familiares para obtener precursores químicos, mover dinero desde Estados Unidos y reinvertirlo en proyectos aparentemente legales.

El Departamento del Tesoro documentó que estas familias conformaron una red de desarrollos inmobiliarios, constructoras, hoteles, empresas agrícolas, plataformas de criptomonedas y compañías químico-farmacéuticas.

Muchas de estas firmas obtuvieron permisos oficiales y licencias municipales, e incluso fueron proveedoras de gobiernos estatales y dependencias federales.

La investigación identificó al menos 35 empresas adicionales relacionadas con la red, aunque no todas han sido sancionadas formalmente.

A pesar de los señalamientos, sólo seis compañías fueron disueltas; otras cambiaron de nombre, cerraron temporalmente o trasladaron su domicilio fiscal.

Según las autoridades estadounidenses, el objetivo de esta estructura fue convertir recursos ilícitos en capital con apariencia legítima, mediante inversiones de gran escala y operaciones comerciales visibles.

Estas son las familias que, presuntamente, manejan la red de lavado de dinero del tráfico de fentanilo de ‘Los Chapitos’:

Los Núñez y el auge inmobiliario en Mazatlán

Uno de los casos más emblemáticos es el de la familia Núñez, encabezada por José Raúl Núñez Ríos, abogado originario del sur de Sinaloa.

En Mazatlán, esta familia impulsó desarrollos inmobiliarios de lujo como Grand Sunset, una torre de 19 pisos frente al mar con una inversión documentada de 61 millones de pesos.

Núñez Ríos acumuló negocios en distintos giros: hoteles, torres de condominios, una inmobiliaria, un colegio, una agencia de publicidad, un club de criptomonedas y comercios diversos.

En al menos 16 empresas compartía acciones con padres, hermanos, esposa y cuñada.

La situación cambió en septiembre de 2024, cuando avionetas lanzaron volantes en ciudades de Sinaloa con nombres de presuntos operadores de Los Chapitos.

Núñez Ríos y su esposa figuraban entre ellos.

Un mes después, el 25 de noviembre de 2024, la familia cedió gratuitamente acciones en ocho empresas, con un capital social declarado de más de 12.5 millones de pesos.

El 9 de junio de 2025, la OFAC lo acusó formalmente de colaborar con Iván Guzmán Salazar.

Núñez compró propiedades y estableció empresas […] en lo que parece ser un esfuerzo por lavar las ganancias ilícitas del narcotráfico”, señaló el organismo estadounidense.

Los Marín González y el lavado de dinero con celulares y comida rápida

La familia Marín González operó un esquema de lavado mediante la venta de teléfonos celulares y negocios de comida rápida.

Sus tiendas Smart Depot alcanzaron popularidad en redes sociales, con sucursales en Mazatlán, Culiacán y Cancún.

En marzo de 2024, la OFAC sancionó a los hermanos Arturo D’Artagnan y Porthos Marín González, acusados de utilizar el mecanismo conocido como Black Market Peso Exchange.

Según las autoridades, recibían dólares del narcotráfico en Estados Unidos, compraban celulares y los revendían en México para entregar las ganancias en pesos a los traficantes.

También fueron sancionados negocios como Bufaluss y Dulce Volcano, dedicados a comida rápida.

Tras los señalamientos, los establecimientos cambiaron de nombre e imagen, aunque mantuvieron operaciones en distintas ciudades.

Los Zamudio y los súper laboratorios de drogas sintéticas

La familia Zamudio Lerma fue señalada como proveedora de precursores químicos utilizados en súper laboratorios capaces de producir hasta cuatro kilos de droga por ciclo.

Entre 2023 y 2025, cinco hermanos y un sobrino fueron incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro.

Su entramado empresarial, con origen en los años noventa, abarca bienes raíces, gasolineras, venta de materiales de construcción y autopartes.

Varias de sus empresas fueron proveedoras del gobierno de Sinaloa y de la Junta de Agua Potable de Culiacán.

Tras las sanciones, algunos integrantes obtuvieron amparos contra el congelamiento de cuentas bancarias, al argumentar violaciones al debido proceso por parte de la UIF.

Los Favela, químicos y contratos con gobiernos

La familia Favela operó durante años como proveedora de productos químicos tanto para instituciones públicas como para laboratorios clandestinos de Los Chapitos.

Su empresa Sumilab, fundada en 2001, fue una de las principales señaladas.

En octubre de 2025, la OFAC sancionó a tres hermanos Favela, a su cuñado y a 12 empresas.

No obstante, registros oficiales muestran que entre 2018 y 2025 estas compañías obtuvieron 630 contratos públicos por 35.7 millones de pesos, principalmente mediante adjudicación directa.

Las autoridades estadounidenses concluyeron que estas cinco familias fueron piezas clave en la estructura financiera de Los Chapitos, al facilitar el flujo de dinero ilícito hacia la economía formal.

La investigación completa de El Universal aquí.