CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La creciente competencia entre bancos tradicionales y la entrada de nuevos participantes al sistema financiero marcarán el desempeño del sector bancario en México en los próximos meses, advirtió Moody’s Ratings.
La calificadora señaló que este entorno presionará el riesgo de los activos y la rentabilidad de las instituciones, en un contexto de bajo crecimiento económico y elevada incertidumbre, por lo que mantuvo su perspectiva negativa para el sector.
Moody’s consideró que el entorno macroeconómico seguirá siendo débil, con un crecimiento moderado que limitará la expansión del crédito y la generación de ingresos para los bancos.
De acuerdo con sus estimaciones, la economía mexicana registraría un ligero repunte en los próximos dos años, aunque con una expansión promedio inferior a 1.5% en 2026 y 2027, tras el crecimiento de 0.5% observado en 2025.
La firma explicó que este desempeño estará condicionado por obstáculos internos y externos persistentes, entre ellos una inversión limitada ante cambios en el sistema judicial y otras reformas que han incrementado la incertidumbre sobre el cumplimiento de contratos y garantías.
A ello se suma la presión derivada de los esfuerzos de consolidación fiscal, influida por el apoyo financiero a Petróleos Mexicanos (Pemex), así como la incertidumbre comercial relacionada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Moody’s indicó que este contexto ha seguido postergando decisiones de inversión, incluidas las vinculadas al nearshoring, pese a que el desempleo se mantiene en niveles bajos.
No obstante, la calificadora advirtió que el dinamismo del mercado laboral se ha debilitado, con una menor creación de empleo formal y un aumento de la informalidad.
En este entorno, señaló que la implementación efectiva del Plan México y de esquemas de inversión mixta podría contribuir a aliviar las restricciones al crecimiento económico.
Asimismo, estimó que la inflación se mantendría dentro del rango objetivo del banco central, lo que abre espacio para nuevos recortes en la tasa de política monetaria.
En el ámbito financiero, Moody’s anticipó que la competencia se intensificará no sólo entre bancos establecidos, sino también por la creciente presencia de neobancos y fintechs, que han ganado participación en segmentos como el crédito al consumo y la captación de depósitos.
Este entorno competitivo, agregó, incrementará gradualmente la presión sobre la calidad de los activos y la rentabilidad, aunque destacó que la capitalización y el fondeo de los bancos mexicanos se mantendrán sólidos, pese a una menor capacidad de apoyo del gobierno en los próximos 12 a 18 meses.
