TULUM.- Durante más de una década, este destino fue presentado como uno de los destinos más exclusivos del Caribe mexicano, ahora la crisis en Tulum ha afectado considerablemente la economía local.
Sus playas, la cercanía con la zona arqueológica y una intensa promoción internacional lo convirtieron en un imán para el turismo de alto poder adquisitivo. Sin embargo, ese modelo comenzó a mostrar grietas en los últimos años.
Actualmente, el destino turístico enfrenta una crisis que impacta no sólo al sector hotelero, sino también al comercio, al mercado inmobiliario y, sobre todo, a miles de trabajadores que dependen del turismo.
La caída en la afluencia de visitantes, el aumento de precios, la privatización de accesos a playas y los conflictos en torno al Parque del Jaguar han generado un escenario de incertidumbre económica y social.
Diversos reportes del sector turístico y testimonios difundidos en redes sociales coinciden en que la situación se refleja en calles con menor actividad, restaurantes con menos clientes y comercios que han reducido sus ingresos.
Al mismo tiempo, el debate público se ha intensificado por la responsabilidad de las autoridades municipales y estatales en la gestión del destino.

De destino exclusivo al declive turístico
Durante años, el crecimiento turístico de Tulum fue acelerado. El destino atrajo inversiones inmobiliarias, hoteles boutique y desarrollos de lujo que impulsaron la economía local.
No obstante, ese crecimiento también generó presiones sobre la infraestructura, los servicios y el acceso a los recursos naturales.
En plena crisis en Tulum, la ocupación hotelera descendió hasta cerca del 30%, mientras que los viajes al destino registraron una caída cercana al 15% en 2025. Asimismo, el segmento de hoteles de lujo reportó descensos de hasta 35%.
Este escenario ha coincidido con una percepción negativa entre turistas nacionales e internacionales.
En redes sociales se multiplicaron las denuncias sobre precios elevados, malas experiencias de servicio y restricciones para acceder a las playas.
Además, el problema del sargazo que ha cubierto amplias zonas del litoral redujo la posibilidad de disfrutar del mar en diversos momentos del año.
Como consecuencia, muchos visitantes optaron por destinos cercanos como Cancún o Playa del Carmen.

Turismo en 2026: señales de estabilidad
A pesar de los desafíos, los indicadores más recientes muestran una recuperación parcial en la actividad turística durante 2026.
El flujo de visitantes en la Riviera Maya mantiene niveles elevados de ocupación hotelera, lo que contribuye a sostener miles de empleos vinculados al turismo.
De acuerdo con Claudio Cortez, representante de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Tulum, los indicadores actuales del sector muestran:
- Ocupación hotelera cercana al 95% en la Riviera Maya durante febrero de 2026
- Promedio de ocupación en Tulum entre 65% y 70%
- Hoteles que superan el 75% de ocupación durante los fines de semana
- Entre 54 mil y 55 mil trabajadores afiliados al sindicato en el municipio
Estos niveles de actividad turística han permitido salir un poco de la crisis en Tulum y mantener la estabilidad laboral en hoteles y servicios turísticos.
Cabe señalar que por ahora no se reportan recortes masivos de personal. Además, el empleo turístico en Tulum tiene un impacto regional.
Muchos trabajadores se trasladan diariamente desde:
- Playa del Carmen
- Comunidades de la Zona Maya
- Municipios cercanos del Caribe de Quintana Roo
Por ello, Tulum funciona no sólo como destino turístico, sino también como un importante polo regional de empleo.
Impacto en la economía local y en el mercado inmobiliario
La crisis en Tulum también comenzó a reflejarse en el sector inmobiliario. De acuerdo con especialistas del mercado regional, el precio de algunas propiedades habría caído hasta un 30% en comparación con su valor de hace cinco años.
Anteriormente, los departamentos tipo estudio —especialmente los de alrededor de 30 metros cuadrados— registraban una alta demanda.
Muchos compradores adquirían estas propiedades para rentas vacacionales o como segunda residencia. Sin embargo, esa dinámica cambió ante la reducción de turistas.
En consecuencia, numerosos propietarios decidieron vender sus inmuebles para obtener liquidez.
Esta situación generó un aumento en la oferta de propiedades en reventa, lo que presiona aún más los precios a la baja.
El impacto económico también se percibe en la vida cotidiana de los habitantes. Comerciantes, restauranteros, transportistas y prestadores de servicios han reportado menores ingresos.
Para miles de familias que dependen directamente del turismo, la disminución de visitantes representa una amenaza para su estabilidad económica.
Privatización de playas y polémica por el acceso público
Otro de los temas que ha generado inconformidad social y ha acrecentado la crisis en Tulum es el acceso a las playas.
Diversos colectivos ciudadanos sostienen que, en la práctica, algunos accesos públicos se han reducido o se encuentran condicionados por hoteles y establecimientos privados.
Las críticas aumentaron después de que el alcalde de Morena, Diego Castañón Trejo, difundiera en 2025 un programa de “acceso libre a playas”.
Aunque la iniciativa buscaba mejorar la percepción del destino, no fue bien recibida ya que incluía restricciones como:
- Prohibición de ingresar con alimentos
- Restricción para introducir bebidas
- Cobros indirectos por estacionamiento o consumo
En consecuencia, la medida generó críticas en redes sociales, donde usuarios señalaron que estas condiciones contradicen el principio constitucional de libre tránsito en las costas mexicanas.
Ante este escenario, colectivos como “Playas Libres” realizaron manifestaciones para exigir entre otras cosas:
- Accesos públicos sin restricciones
- Eliminación de cobros indirectos
- Garantía de libre tránsito en playas
Crisis en Tulum: La polémica del Parque del Jaguar
La polémica también alcanzó al Parque Nacional del Jaguar, proyecto federal que buscaba impulsar el turismo ecológico en la región.
La iniciativa, emprendida durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, implicó inversiones millonarias cuestionadas y la creación de nuevas áreas protegidas.
No obstante, comerciantes y habitantes han señalado que la administración del parque por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional generó restricciones de acceso y nuevos cobros para ingresar a zonas que antes eran de libre tránsito.
Según reportes del sector turístico, estas medidas ocasionaron una reducción en el flujo de visitantes hacia negocios cercanos a la zona arqueológica acrecentando la crisis en Tulum.
Tiendas de artesanías, restaurantes y servicios turísticos reportaron pérdidas significativas desde la implementación del nuevo esquema.
Además, el cobro de tarifas para acceder a playas o áreas naturales generó inconformidad entre turistas nacionales, quienes en algunos casos optaron por visitar otros destinos del Caribe mexicano.

Autoridades hablan de recuperación, trabajadores discrepan
Autoridades municipales y estatales sostienen que el destino muestra señales de recuperación.
Según reportes, la ocupación hotelera llegó a niveles cercanos al 73%, lo que para el gobierno local representa un indicador de mejora.
Sin embargo, esa visión optimista contrasta con la percepción de muchos trabajadores del sector turístico.
Prestadores de servicios, comerciantes y empleados de hoteles aseguran que la recuperación aún no se refleja de manera clara en la economía cotidiana.
En su opinión, la caída del turismo dejó secuelas profundas que todavía afectan el empleo y los ingresos.
Además, persisten problemas estructurales como la inseguridad, los altos precios y la falta de regulación en algunos servicios turísticos.
Un destino que busca redefinir su futuro
En medio de este panorama, el principal desafío para salir de la crisis en Tulum consiste en recuperar la confianza de los visitantes sin perder el atractivo natural y cultural.
Especialistas del sector turístico proponen diversas acciones para fortalecer el destino:
- Regulación de precios en servicios turísticos
- Garantizar accesos públicos a las playas
- Fortalecer la seguridad
- Mejorar la coordinación entre autoridades y empresarios
Por ahora, Tulum enfrenta un momento decisivo: mantener su prestigio como uno de los destinos más emblemáticos del Caribe mexicano o redefinir su estrategia turística para adaptarse a un entorno cada vez más competitivo.
TE PUEDE INTERESAR: Puente Nichupté de Cancún: polémica obra con retrasos, sobrecostos y ajustes estructurales
