CIUDAD DE MÉXICO.— El operativo desplegado en Durango, que derivó en la captura de colaboradores cercanos a Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, hermano de “El Chapo”, estaría vinculado con el descubrimiento en Chihuahua de un laboratorio clandestino de drogas de gran escala.
Aunque en apariencia se trató de hechos independientes, versiones periodísticas apuntan a que ambos forman parte de una misma estrategia de seguridad de mayor alcance, según publica Infobae.
De acuerdo con información difundida por el periodista Jesús Lemus Barajas, la intervención habría sido concebida como un operativo de gran magnitud cuyo objetivo principal era ubicar y detener a Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Para ello, agencias estadounidenses como la CIA y la DEA habrían contribuido con labores de inteligencia que permitieron rastrear un dispositivo móvil presuntamente asociado al hijo de “El Chapo” Guzmán.
El seguimiento tecnológico se inició tras la obtención de una ubicación en Badiraguato, Sinaloa, la cual posteriormente cambió hacia una zona cercana a Guachochi, en Chihuahua.
Este desplazamiento motivó la movilización de fuerzas desde Ciudad Juárez hacia ese punto, donde finalmente se localizó el narcolaboratorio que operaba en la región.
Tras el hallazgo y desmantelamiento del sitio, se habría producido un enfrentamiento con integrantes del grupo criminal ligado a Aureliano Guzmán.
Versión periodística
Según la versión periodística, el ataque ocurrió cuando las fuerzas se retiraban del lugar, en la comunidad de Polanco, donde incluso se reportó el uso de armamento de alto poder contra los agentes participantes.
Las circunstancias de la muerte de elementos vinculados a agencias estadounidenses han generado controversia, ya que las autoridades estatales ofrecieron versiones distintas sobre su participación en los hechos.
Mientras una narrativa oficial sostiene que fallecieron en un accidente vehicular, otras versiones sugieren que fueron víctimas directas del enfrentamiento armado.
Posteriormente, el operativo se reorientó hacia Durango, luego de que el rastreo del dispositivo indicara una nueva ubicación en la comunidad de El Durazno.
En ese punto se registró otro despliegue que culminó con la detención de varias personas vinculadas al entorno cercano de Guzmán Loera, incluyendo a su jefe de seguridad y a uno de sus principales colaboradores.
