El expresidente Andrés Manuel López Obrador salió de su “retiro” político para utilizar sus redes sociales y extender su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum, en relación a los problemas diplómaticos que se enfrenta ante lo que considera un “cambio radical” en la forma de gobernar del mandatario estadounidense Donald Trump.

En su reflexión, además de sostener que Cladia Sheinbaum “ha sido eficiente,
responsable, prudente y respetuosa”, considerandola “la mejor presidenta de México de nuestro tiempo”, AMLO afirma que los actuales problemas diplomáticos que enfrenta el país con su vecino Estados Unidos, cuyas autoridades han revocado visas y señalado cargos a representantes de Morena por sus presuntos nexos con el crimen organizado; responden más a intereses de control que atentan con la soberanía mexicana.

“Es claro que estos ataques no son motivados (…) por un interés genuino de resolver el grave problema que lamentablemente sufren los estadounidenses por la prolongada pandemia de adicción al consumo de drogas; no, se trata de un asunto de carácter político y electoral”, señala el escrito.

Tan solo en el párrafo siguiente, el ex mandatario acusa a funcionarios estadounidenses de intentar “debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México con la idea de volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel”.

López Obrador se mostró sorprendido por lo que considera un cambio radical en la política de Donald Trump, con quien asegura haber tenido una relación de respeto que, si bien sufrió algún momento tenso cuando el empresario amenazó con la imposición de aranceles, que finalmente no sucedió; el diálogo siempre fue abierto entre ambos para el bien de sus respectivos países.

“Mientras fui presidente, se abstuvo de hablar mal de los mexicanos y de mencionar el muro; firmamos el nuevo tratado comercial; no puso trabas a las exportaciones con pretextos sanitarios, ambientales o de otra índole, como es frecuente con el tomate, el atún o el ganado. Tampoco aumentó los cobros por el envío de remesas; aceptó nuestra propuesta de no incluir el petróleo de México en el tratado, por respeto a nuestra soberanía energética”.

Como ejemplo de sus dichos, López Obrador recordó que como muestra de su buena relación “cuando elementos de la DEA y del Departamento de Justicia, en venganza contra el Ejército Mexicano fabricaron un expediente en contra del general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa durante el gobierno del presidente (Enrique) Peña, y lo detuvieron en Estados Unidos, solicité al presidente Trump que nos permitiera revisar las prueba” y éste lo permitió.

Acusó que aquel caso, uno de los más cuestionados durante su mandato, pudo demostrarse que se trató de una “represalia política fraguada para someter a una institución fundamental del Estado mexicano”. Y, fiel a su discurso, insistió que aquellos que hoy están detrás de la política de Donald Trump son los mismos que se acostumbaron a someter al país a sus intereses y acusó al también expresidente Felipe Calderón de permitirlo en su momento.

“Atribuyo el sorprendente cambio de Trump a sus falsos amigos y consejeros internos y del exterior que lo han estado embarcando en viles y siniestras aventuras. Por lo mismo, no descarto –y deseo– que el presidente Trump rectifique; ojalá que vuelva a gobernar como antes, con entusiasmo, de manera personal, no delegando lo fundamental”.

“Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, insiste AMLO en su escrito.