TIZIMÍN.— El enojo de más de un centenar de padres de familia terminó con la toma de la primaria “Manuel Alcalá y Alcalá” y el bloqueo de varias calles del centro de la ciudad, luego de que consideraron insuficiente la respuesta de las autoridades educativas tras el desplome del techo de un aula que hace una semana dejó a tres menores lesionados.
La protesta comenzó desde temprano, después de una reunión entre papás, personal docente y directivos del plantel, en la que se les informó que albañiles ingresarían a trabajar en las zonas afectadas.
Para evitar las clases virtuales, los alumnos tomarían clases presenciales en distintos sitios del municipio.
La respuesta que recibieron los padres no fue de su agrado, manifestaron que no existe la confianza para regresar a sus hijos a la escuela si no se garantiza que se encuentre en su totalidad en condiciones seguras.
Piden nueva escuela
Algunos padres incluso señalaron que la solución no debe ser solamente reparar las áreas dañadas, sino demoler la escuela y construir una nueva. Subrayaron que todo el edificio representa un riesgo para los estudiantes, pues tiene más de 100 años de antigüedad.
Ante la falta de acuerdos, los quejosos colocaron cadenas y candados en los accesos del colegio, y sacaron pancartas para exigir una solución definitiva.
La manifestación subió de tono cuando se trasladaron a las calles de mayor circulación para ejercer presión sobre las autoridades.
Primero bloquearon la esquina de la calle 47 con 52, donde el cierre provocó un fuerte congestionamiento vehicular y momentos de tensión entre los manifestantes y algunos conductores que intentaban pasar por la zona.
Exigencias al alcalde de Tizimín
Después de casi media hora, los papás se dirigieron hacia el Palacio Municipal, donde nuevamente cerraron la calle principal y exigieron ser atendidos por el alcalde Adrián Quiroz Osorio.
En un principio fueron recibidos por asesores del presidente municipal, pero minutos después el propio edil salió para escuchar sus planteamientos.
En medio de los ánimos encendidos, los padres expusieron su preocupación por la seguridad de sus hijos. También reiteraron que no están dispuestos a enviarlos a la primaria mientras persistan las dudas sobre las condiciones de la infraestructura.
Quiroz Osorio ofreció apoyarlos en la búsqueda de una solución y planteó la posibilidad de donar un terreno municipal o comprar uno para que se construya una escuela.
Los manifestantes también solicitaron que se gestione una audiencia con el gobernador Joaquín Díaz Mena o con el titular de la Secretaría de Educación del gobierno de Yucatán (Segey), Juan Balam Várguez, a fin de trasladarse a Mérida y plantear directamente la necesidad de construir una nueva primaria.
El alcalde pidió a los papás formar una comisión para mantener comunicación con el Ayuntamiento y realizar las llamadas necesarias para buscar una reunión con las autoridades estatales.
Además, ofreció transporte y organizar un viaje a Mérida y acercarlos con las dependencias correspondientes para exponer el problema y buscar una solución.
