Las tensiones entre los gobiernos de México y Estados Unidos han llegado a niveles inimaginables mientras se acerca el arranque del Mundial de Futbol y avanzan tímidamente las negociaciones para un nuevo tratado comercial.
Difícilmente el gobierno de Trump emprenderá alguna acción drástica en contra del exgobernador Rubén Rocha Moya y sus nueve coequiperos en estos días porque pondría en riesgo la afamada copa que inicia el próximo jueves en la ciudad de México y de ahí seguirá a Estados Unidos y Canadá.
Francamente el gobierno de Claudia Sheinbaum erró al lanzarse a la arenga nacionalista y acusar a la derecha conservadora y a estrategias de Washington para debilitar al gobierno de Morena de reconocida izquierda.
Los norteamericanos no entienden del todo tales discursos patrióticos y poco caso les hacen.
Sería más efectivo responder con alguna amenaza firme, por ejemplo, anunciar que México suspenderá la celebración del Mundial en nuestro país si las autoridades de Estados Unidos no retiran o congelan las acusaciones en contra de funcionarios mexicanos presuntamente ligados a la delincuencia organizada.
Al mimo tiempo se podría ofrecer algo a cambio como proceder en contra de los nueve señalados y ponerlos bajo arresto domiciliario en tanto se deslindan responsabilidades.
Pero ignorar campantemente los cargos no ayuda en nada, más todavía cuando se trata de nueve personas que han sido investigadas por una Corte de Nueva York y en donde la jueza Katherine Polk Failla afirmó que existen “pruebas abundantes”.
Como dato curioso recordamos que esta funcionaria judicial fue nombrada en el cargo en 2012 por el entonces presidente Barack Obama, vaya tampoco se le puede endilgar alguna tendencia republicano o de derecha.
El panorama se complica todavía más con la publicación esta semana en Los Ángeles Times en el sentido de que a los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y Américo Villarreal de Tamaulipas, se les retiró su visa para cruzar a EE.UU.
Tal acción estaría relacionada con “investigaciones sobre presuntos vínculos directos o indirectos con el narcotráfico”.
La noticia fue la gota que derramó el vaso en el ánimo del expresidente López Obrador, quien sin decir agua va lanzó a la opinión pública un mensaje para denostar al presidente Trump y a sus asesores cercanos al mismo tiempo que defiendía ardientemente a su protegida la presidenta Sheinbaum.
Flaco favor le hace López Obrador a Claudia Sheinbaum porque con su mensaje confirma quién tiene y controla el poder y la deja como una presidenta débil e incapaz de defenderse.
Además, con su reaparición evidencia su temor ante las posibles acciones que el gobierno de Trump ha emprendido ante personajes cercanísimos. Además de Rocha Moya han sido señalados los gobernadores de Baja California, Sonora y Tamaulipas, sin olvidar que su amigo Adán Augusto López y su hijo Andy están en el ojo del huracán.
Es muy interesante el perfil de Durazo, a quien recordamos desde su posición como fiel secretario de Luis Donaldo Colosio, tanto en la presidencia de PRI Nacional como en la entonces Secretaría de Desarrollo Social.
Años más tarde el sonorense se sumó al equipo de Vicente Fox como secretario particular hasta que vino una ruptura con Martha Sahagún por sus aspiraciones presidenciales.
Durazo gozaba de una imagen respetable, pero ante su llegada a la Secretaría de Seguridad Federal con López Obrador pudieron suceder muchas cosas que no conocemos. Lo cierto es que fue parte de la liberación de Ovidio Guzmán en octubre de 2019 y fue además un aliado incondicional de la política “abrazos y no balazos” que fortaleció al crimen organizado.
En semanas recientes a su hijo del mismo nombre se le relacionó con la red de huachicol y también su visa norteamericana fue cancelada al menos temporalmente.
Así las cosas, habrá que esperar pacientemente el curso de los acontecimientos, quizás no veamos acciones contundentes sino hasta el término del Mundial, por ahora México debe afilar estrategias para afrontar y colaborar con el gigante del norte.
No la tiene fácil doña Claudia, pero no llegará lejos si mantiene su postura de negación.
Es inaudito. Caray, caray, ante los destrozos que hemos visto en oficinas públicas de Ciudad de México por parte de integrantes de la CNTE, la pregunta es automática: ¿estos especímenes son los encargados de educar a nuestros hijos y nietos? Cría cuervos y te sacarán los ojos, diría el viejo refrán.
jhealy1957@gmail.com)
Periodista
