WASHINGTON (EFE).— La economía de la Zona Euro habría crecido 2 puntos más el año pasado si no hubiese habido cuellos de botella en la cadena de suministro global, según un estudio publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Producto Interior Bruto (PIB) de la Eurozona creció el año pasado 5.2%, aunque según el organismo monetario podría haberlo hecho hasta 7.2% de no haber sido por las complicaciones con los suministros.

La institución financiera destacó que los dos puntos que la Eurozona dejó de crecer por culpa de los problemas de suministro equivalen al crecimiento total que las economías de muchos países europeos experimentaban anualmente antes de la pandemia del Covid-19.

“Eso significa que los problemas de suministro hicieron que se perdiese” todo el crecimiento que se habría dado en un año normal, recalca el reciente informe del instituto global.

El Fondo Monetario Internacional también determinó que en los países de la moneda común la producción industrial creció en el último trimestre del año pasado seis puntos menos de lo que lo habría hecho si no hubiesen existido las limitaciones en los suministros.

Esta caída de la producción, a su vez, repercutió en un aumento de los precios al haber menos productos disponibles para hacer frente a la gran demanda de los consumidores tras el fin de las restricciones más estrictas por la pandemia, lo que contribuyó a la elevada inflación que se está viviendo en la región.

Tras concluir que el cuello de botella en los suministros perjudicó a la recuperación económica y atizó aún más la inflación, la institución que dirige Kristalina Georgieva advirtió además de que estos problemas pueden persistir este año.

El FMI calculó que la mitad del incremento de los precios en la región euro que pagan los fabricantes por materias primas (el llamado precio al productor) no se habría producido de no ser por los problemas de suministro.

A su vez, el ente financiero internacional aseguró que el 40 % de esta carencia fue causado por los cierres de fábricas y plantas de producción en todo el mundo decretados por los distintos países y regiones para lidiar con los brotes de covid-19 que se iban produciendo.

Sectores más dañados

Por sectores económicos, aquellos que más dependen de componentes específicos y fabricados especialmente para su producto final, como los automóviles, fueron los que más registraron daños.

Como consecuencia de esto, los países en los que estas industrias tienen más peso en el total de producción industrial –como Alemania y la República Checa en el caso de los automóviles– fueron los que dejaron de lograr más ganancias potenciales a lo largo del año pasado.

En el caso concreto de España, el FMI calculó que los cuellos de botella en el suministro tuvieron un impacto negativo en el crecimiento del PIB de en torno a 1.5 puntos, por debajo de la media de la Eurozona y de países como Francia y Alemania, pero por encima de Italia.

A su vez, la producción industrial en España fue de las que menos se resintió por estos problemas (afectaron en cuatro puntos), sustancialmente por debajo de los casos ya mencionados de Alemania y la República Checa, donde el crecimiento fue trece puntos inferior.

El FMI apuntó también que la prevalencia de la variante ómicron del coronavirus podría prolongar más de lo esperado estos cuellos de botella, que pueden afectar incluso hasta 2023.

“Con las limitaciones de los suministros aumentando la presión sobre los precios, el reto que tienen los políticos es apoyar a la recuperación económica sin permitir que la alta inflación eche raíces”, indicó la titular del Fondo en su análisis del informe.

En concreto, la directora gerente del organismo financiero pidió medidas de regulación que tengan como objeto solucionar los problemas de la cadena de suministro, tales como acelerar los procesos de concesión de licencias a trabajadores del transporte y la logística, o eliminar las restricciones a las horas en que los puertos pueden operar.

Kristalina Georgieva también pidió que se agilicen las inspecciones en las aduanas, que se relajen las leyes de inmigración para dar respuesta a la escasez de trabajadores, y que se impongan desde los gobiernos prácticas que limiten la expansión del nuevo coronavirus Covid-19 y protejan la salud de los trabajadores.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán