UCRANIA (AP).— La lucha por el estratégico puerto de Mariúpol se intensificó ayer luego de que Ucrania rechazó una oferta rusa para desalojar a sus tropas de la sitiada ciudad.
Los bombardeos rusos continuaron contra el puerto y otras ciudades ucranianas. Ayer fueron atacados un centro comercial en Kiev y, por primera vez en 26 días de guerra, casas en Odesa.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski dijo que unos 400 civiles estaban refugiados en una escuela de artes de Mariúpol cuando fue impactada por una bomba rusa.
Advirtiendo que las relaciones con Estados Unidos están “a punto de una ruptura”, Rusia convocó al embajador estadounidense para protestar sobre las críticas del presidente Joe Biden contra su homólogo ruso Vladímir Putin.
La invasión de Rusia en Ucrania, que está en su vigesimosexto día, no muestra señales de amainar. La invasión ha causado devastación y destrucción, y provocado fuertes estragos a civiles. La ONU dice que casi 3.4 millones de personas han huido de Ucrania.
La estratégica ciudad portuaria de Mariúpol ha padecido algunos de los combates más intensos de la invasión rusa. Soldados rusos y ucranianos luchan calle por calle por el control de la ciudad en donde al menos 2,300 personas han muerto y algunos han sido enterrados en fosas comunes.
Las autoridades ucranianas rechazaron una oferta rusa para que sus tropas pudieran salir a salvo de la ciudad. Si Rusia captura Mariúpol, podrá unir a las fuerzas que tiene en el sur y el este de Ucrania a lo largo de las costas del Mar de Azov.
De momento se desconoce cuántos muertos hubo a causa del bombardeo ruso en la escuela de arte, dijo Zelenski en una videoconferencia la mañana de ayer lunes.
El ataque se dio días después de que una bomba golpeó el miércoles un teatro de Mariúpol donde se creía que había más de 1,000 personas refugiadas. No está claro cuántas personas murieron en ese ataque.
“Casi el 90% (de la ciudad) ha quedado destruida”, dijo la residente de Mariúpol Maria Fiodorova, de 77 años, después de cruzar la frontera hacia Medyka, Polonia. “Ya no hay edificios ahí”.
En un discurso en video, Zelenski elogió a los manifestantes en la ciudad ocupada de Jersón por su valor al confrontar a las tropas rusas, que usaron granadas aturdidoras y dispararon al aire para dispersarlos.
Zelenski dijo que la guerra ha convertido a los habitantes comunes de Ucrania en héroes y “el enemigo no puede creer que esto sea real”.
Las fuerzas armadas rusas señalan que seguirán utilizando sus modernos misiles hipersónicos Kinzhal para atacar objetivos de particular importancia dentro de Ucrania.
El ataque ruso del domingo cerca del centro de la capital, Kiev, dejó ocho personas muertas, según funcionarios de emergencia. El ataque dañó un rascacielos cercano y devastó un centro comercial, que el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el mayor general Igor Konashenkov, dijo que era un objetivo militar porque se usaba para almacenar cohetes. Dicha afirmación no pudo verificarse de forma independiente.
Las tropas rusas tratan de rodear Kiev, que tenía casi 3 millones de habitantes antes de que estallara el conflicto.
La fiscalía general de Ucrania dijo que la artillería rusa impactó una planta de químicos a las afueras de la ciudad de Sumy poco después de las 3 de la mañana del lunes, lo que provocó una filtración en un tanque de amoniaco de 50 toneladas, la cual tardó horas en contenerse.
Konashenkov dijo que la filtración fue “una provocación planeada” de parte de las fuerzas ucranianas para acusar falsamente a Rusia de un ataque químico.
El portavoz militar también dijo que un misil crucero lanzado durante la noche impactó un campo de entrenamiento militar ucraniano en la región de Rivne, dejando sin vida a 80 soldados ucranianos y extranjeros. Un funcionario ucraniano confirmó el ataque pero no reveló el número de víctimas.
La agencia de regulación nuclear de Ucrania dijo que los monitores de radiación alrededor de la planta nucleoeléctrica de Chernóbil, donde en 1986 ocurrió la peor catástrofe nuclear en la historia, dejaron de funcionar. También señaló que ya no hay bomberos disponibles en la región para ayudar a proteger los bosques que han sido contaminados por décadas de radioactividad.
