CIUDAD DEL VATICANO.— El papa Francisco dijo luego que “el chisme es un veneno mortal y, muchas veces, de moda en las comunidades. ¡Seguro que entre ustedes no sucede!, pero lo digo para que estén atentos”, advirtió ayer el papa Francisco al recibir en audiencia a los participantes de los capítulos generales de los Pobres Siervos y las Pobres Siervas de la Divina Providencia.

“Sería bello que en este capítulo surja la determinación de no chismear nunca del otro o de la otra”, dijo.

“Nunca hablen mal unos de otros. Si tienes un problema con una hermana o hermano, anda y díselo en su cara. Y si no puedes hacerlo, trágatelo, pero no vayas sembrando inquietudes que hacen mal y destruyen”.

“Si tienes un problema, dilo de frente. (Si crees que) No, no se puede porque es un poco neurótica, un poco neurótico’, entonces díselo a un superior o superiora, que puede poner remedio.

El Papa alentó a trabajar por los más pobres, “confiando en la providencia divina, para ser artesanos de una cultura de la providencia, que es un antídoto a la cultura de la indiferencia, tan difundida en la sociedad del llamado bienestar”.

“La espiritualidad cristiana de la providencia no es fatalismo, no quiere decir esperar que lluevan del cielo las soluciones a los problemas y los bienes que necesitamos. No, al contrario, significa buscar asemejarse, en el Espíritu Santo, a nuestro Padre celeste en el cuidado de sus criaturas, especialmente las más frágiles, las más pequeñas”.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán