COSTA RICA.— El obispo de Tilarán-Liberia, Costa Rica, monseñor Eugenio Salazar Mora, se arrodilló al saludar a la superiora de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, que el miércoles pasado fueron expulsadas de Nicaragua por el gobierno del presidente Daniel Ortega.
En un video compartido por el obispo en su cuenta de Facebook, se observa cómo saluda una a una a las religiosas, quienes besan su anillo episcopal, en la parroquia de Cañas que está en la frontera con Nicaragua.
Al llegar a la superiora, monseñor Salazar se arrodilla y es él quien ahora besa la mano de la religiosa.
El régimen de Ortega, en el poder desde hace 15 años, ejecutó el miércolers la expulsión de 18 Misioneras de la Caridad de Nicaragua, entre las que se encuentran dos religiosas mexicanas.
El mismo miércoles, las misioneras viajaron hasta Peñas Blancas en un microbús escoltado por patrullas de la Policía y agentes de Migración y Extranjería, según constató el diario nicaragüense “La Prensa”, quien acompañó durante un trecho a las religiosas, antes de ser bloqueado su avance por los policías.
De acuerdo a la agencia EFE, la disolución de las Misioneras de la Caridad y otras 100 ONG en Nicaragua fue aprobada el 29 de junio por la Asamblea Nacional, con carácter de “urgente” y sin debate alguno.
Ayer, la Diócesis de Tilarán-Liberia informó que “la reverencia que hace Monseñor Manuel Eugenio hacia la Madre Provincial es un signo de disposición y servicio hacia esta comunidad. Al recibirlas a ustedes hemos recibido a Jesucristo”
En un video publicado el 7 de julio, el obispo dijo desconocer las razones de la expulsión de las religiosas, que “guardan silencio por ser religiosas, por su espiritualidad de desaparecer, de no entrar en polémica, y ofrecen su dolor por el pueblo costarricense”.
“Han pasado momentos difíciles, temerosas de su integridad física, sabiendo que hay varias de diferentes nacionalidades y algunas mayores. Estaban con mucha preocupación hasta que llegaron a territorio costarricense”, siguió el Prelado.
“Si por ellas hubiera sido, se quedan en Nicaragua, aman a Nicaragua, al pueblo nicaragüense, especialmente a los más necesitados”, destacó el obispo.
“No veo en ellas culpa alguna, solo son mujeres, esposas de Jesucristo, consagradas, que solo pretenden servir a los pobres, hacer muchas cosas que muchos otros no hacen”, subrayó.
“Pero bueno, esa es la vida del cristiano, también la dimensión martirial es parte de la espiritualidad cristiana. La Iglesia de Jesucristo es la Iglesia perseguida, sino no sería de Cristo”, aseguró monseñor Salazar.
Siguiendo el ejemplo de la Santa “Madre Teresa de Calcuta, ellas solo pretenden un privilegio: amar y servir a los pobres, los más necesitados”, dijo el obispo costarricense.
Tras pedir oraciones por Nicaragua, el prelado resaltó que “al recibirlas a ustedes hemos recibido a Jesucristo. Son ustedes mujeres valientes, de sencillez. Cuenten con nosotros, estamos a sus órdenes”.
La Asamblea Nacional, el órgano legislativo de Nicaragua, es controlada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dirigido por Ortega.
Entre las religiosas hay siete indias, dos mexicanas, una española, dos guatemaltecas, una ecuatoriana, una vietnamita, dos filipinas y dos nicaragüenses.
Al concluir su mensaje, el obispo de Tilarán-Liberia dijo que “el amor vencerá, el amor triunfará. La última palabra la tiene Dios y no el hombre. ¡Adelante Nicaragua, adelante los cristianos nicaragüenses! ¡Qué viva Cristo Rey!”.— ACI Prensa
