SAN DIEGO.— A 4 años de la muerte de un mexicano durante una detención policíaca, el condado de San Diego y otros acusados acordaron pagar 1.35 millones de dólares a la familia afectada.

La denuncia que presentó Dolores Rosales, vecina de Tijuana, argumenta que los agentes emplearon fuerza excesiva cuando arrestaron a su hijo Marco Antonio Nápoles Rosales en agosto de 2018, informó el “San Diego Union-Tribune”.

El tribunal afirmó que los agentes utilizaron una pistola eléctrica, su peso corporal y algo para amarrar y someter a Nápoles, que era sospechoso de entrar sin autorización a una gasolinera de Fallbrook.

Mexicano muere luego de una detención policíaca en San Diego

Marco Antonio perdió el conocimiento durante la detención y fue trasladado a un hospital, donde murió al día siguiente.

Carlos González Gutiérrez, cónsul general de México en San Diego, dijo el viernes que la madre de Nápoles y el Consulado se sentían satisfechos con el acuerdo y contentos de que la demanda sacara a la luz las circunstancias de su muerte.

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“Que este caso nos recuerde a todos que el uso excesivo de la fuerza no es aceptable bajo ninguna circunstancia”, subrayó.

La Junta de Supervisores, encabezada por Nathan Fletcher, no hizo comentarios al “San Diego Union-Tribune”.

¿Cuál fue la causa de la muerte del mexicano?

Una autopsia determinó que Nápoles murió de un paro cardiopulmonar repentino causado por la intoxicación con metanfetamina y el esfuerzo durante el forcejeo con los policías. 

El motivo de la muerte fue indeterminado, mientras un examen toxicológico encontró metanfetamina y anfetamina en su sangre cuando falleció.

Tras examinar la causa muerte de Nápoles, los fiscales decidieron que no se presentarían cargos penales contra los agentes que hicieron uso excesivo de la fuerza contra él.