MADRID.— “Esto es obra de Dios. Dios es grande, sabe por qué hace las cosas”, exclamó la peruana Perla Gaviria, agraciada con el primer premio del sorteo extraordinario de Navidad de la Lotería Nacional española, y agregó que dará una parte a la Iglesia Católica.

Residente en España desde hace 20 años y desempleada desde hace tres, Perla Gaviria se encontraba ayer en la mañana entre los asistentes al sorteo del premio extraordinario de Navidad de la Lotería Nacional que se celebra cada 22 de diciembre.

 

Cerca de las once y media de la mañana fue premiado el número 05490 con 4 millones de euros (82.96 millones de pesos mexicanos) por billete.

 

Perla tiene en su poder un décimo de billete, de modo que le corresponden 400,000 euros, aunque en realidad serán 328,000 (6.802,834 de pesos mexicanos), pues los otros 72,000 son para la Hacienda española.

“Voy a comprar una casa y voy a poder darle estudios a mis hijos, que es lo que más quiero. Otra parte será para la Iglesia. Yo soy muy católica”, dijo tras mostrar el boleto premiado entre aplausos del público.

“Mis padres están en el cielo, soñé con ellos y me aconsejaron que comprara, y compré 95 décimos” de distintos números, explicó.

Emoción por ganar la lotería

El número ganador fue anunciado en el Teatro Real de Madrid, donde Perla fue rodeada de inmediato por reporteros durante el evento televisado en todo el país.

Los hijos de Perla, Josh y Michelle, la abrazaron emocionados al conocer que había resultado premiada su madre, quien hasta hace tres años trabajaba en la cafetería del Palacio de La Moncloa, sede del Ejecutivo, y fue despedida justo al llegar al poder el presidente Pedro Sánchez. Actualmente Perla vive de subsidios.

Reveló que constantemente compra boletos de lotería. Esta vez adquirió el boleto de 20 euros con el número 05490 en la región de Asturias, en el norte de España.

Tradición familiar

La popular lotería, también conocida como el Gordo reparte un total de 2,500 millones de euros (2,700 millones de dólares) en premios, gran parte en cientos de premios pequeños.

Comprar y compartir los boletos de 20 euros, conocidos como décimos, especialmente en los días previos a la Navidad, es una importante tradición entre familiares, amigos y compañeros de trabajo, así como en bares y clubes deportivos y sociales.

Desde semanas antes del sorteo, la gente hace fila —incluso bajo la lluvia y el frío— fuera de las oficinas de lotería, especialmente quienes han vendido boletos premiados antes.

 

La venta de boletos se inicia con meses de anticipación: este año desde julio.

Historia del sorteo navideño

El sorteo navideño del 22 de diciembre comenzó en 1812.

Desde el principio, los niños del colegio madrileño de San Ildefonso cantan los números ganadores y los premios otorgados.

Como es tradicional, los niños de la escuela madrileña de San Ildefonso cantaban los números en un sorteo televisado en todo el país desde el Teatro Real.

Aunque otras loterías tienen premios individuales más grandes, el Sorteo Extraordinario de Navidad español, que se celebra cada año el 22 de diciembre, está considerado como el más grande del mundo por la cantidad total de dinero repartido.

España fundó su lotería nacional en 1763 como iniciativa benéfica durante el reinado de Carlos III. Más tarde se reformó para financiar las arcas del estado, aunque también ayuda a varias organizaciones benéficas.

Como en otros años, la lotería causa escenas jubilosas en las calles y bares de ganadores riendo, bailando y cantando con botellas de vino espumoso.— Aci Prensa/AP/EFE

 

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