KIEV, Ucrania (AP).— El presidente de Ucrania alabó a Estados Unidos por incluir vehículos blindados antitanque en su último paquete multimillonario de ayuda militar al afirmar que son “exactamente lo que necesitan” las fuerzas de Kiev frente a las tropas invasoras rusas, incluso en momentos en que ambos bandos celebraban el sábado la Navidad ortodoxa.
El anuncio hecho anteayer por de la Casa Blanca de 3,750 millones de dólares en armas y otro tipo de ayuda para Ucrania y sus aliados europeos se produjo mientras Moscú dijo que sus tropas estaban observando un breve alto el fuego por la Navidad ortodoxa.
Funcionarios ucranianos denunciaron la pausa unilateral de 36 horas como una mera estratagema y aseguraron que parecía haber sido ignorada por algunas fuerzas de Moscú, que seguían adelante con la invasión de casi 11 meses.
El Ministerio de Defensa de Rusia insistió ayer en que sus fuerzas a lo largo de la línea del frente de 1,100 kilómetros estaban observando la tregua ordenada por el Kremlin, pero que estaban respondiendo el fuego cuando fueron atacados.
El paquete más reciente de ayuda estadounidense fue el mayor hasta la fecha para Ucrania. Por primera vez incluyó 50 vehículos blindados Bradley y 500 de los misiles antitanque que pueden disparar. Alemania también anunció que suministraría alrededor de 40 vehículos blindados de transporte de personal Marder. Por su parte, Francia prometió destructores antitanques AMX-10 RC con ruedas.
Juntas, las promesas de esta semana fueron señales poderosas de que Ucrania puede contar con una ayuda occidental continua a largo plazo frente a la campaña militar del presidente ruso, Vladimir Putin, para desmembrar el país.
En su discurso televisado anteanoche, el presidente Volodimir Zelenski, dijo que el paquete de ayuda estadounidense es “muy potente”.
“Por primera vez, recibiremos vehículos blindados Bradley, que es exactamente lo que necesitamos. Nuevas armas y proyectiles, incluyendo de alta precisión, nuevos cohetes nuevos drones. Es algo oportuno y potente”, afirmó.
Zelenski dio las gracias a su colega estadounidense, Joe Biden, a los legisladores y a “todos los estadounidenses que aprecian la libertad y que saben que merece la pena protegerla”.
Celebrada tanto por ucranianos como por rusos, el festejo de la Navidad ortodoxa también puso de relieve la enemistad que la invasión rusa siembra entre ellos.
En una venerada catedral de 1,000 años de antigüedad en la capital de Ucrania, Kiev, el oficio navideño de ayer se hizó en idioma ucraniano, en lugar de ruso, por primera vez en décadas, lo que subrayó cómo Ucrania trata de deshacerse de las influencias restantes de Moscú sobre la religión, la vida cultural y la economía del país.
El gobierno de Ucrania asumió el jueves la administración del complejo de la Iglesia ortodoxa rusa Monasterio de las Cuevas de Kiev, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y permitió que la Iglesia ucraniana lo usara para los oficios de Navidad.
“Es un momento increíble”, declaró Alex Fesiak, entre los cientos de fieles que asistieron. “Anteriormente, este lugar, en territorio ucraniano, dentro de Kiev, había estado vinculado con Moscú. Ahora sentimos que esto es nuestro, esto es ucraniano. Esto es parte de la nación ucraniana”.
El alto el fuego navideño ordenado por Putin que comenzó anteayer fue propuesto originalmente por el líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el patriarca Cirilo, quien está alineado con el Kremlin. La Iglesia ortodoxa usa el calendario juliano y celebra la Navidad el 7 de enero. La orden de Putin decía que un alto el fuego permitiría a los fieles en las zonas de combate asistir a los servicios navideños.
Sin embargo, los ucranianos no se comprometieron a seguir el ejemplo y descartaron la medida como una estratagema rusa para ganar tiempo y permitir que sus golpeadas fuerzas invasoras se reagruparan. Funcionarios ucranianos y occidentales describieron el anuncio como un intento de Rusia de tomar la delantera moral y posiblemente arrebatarle la iniciativa y el impulso en el campo de batalla a las fuerzas ucranianas en medio de su contraofensiva de los últimos meses.
La tregua debía terminar a medianoche del sábado en Moscú, que son las 23 horas en Kiev, la capital ucraniana.
