TEHERÁN (EFE).— Irán ejecutó ayer al ciudadano británico-iranÍ y exviceministro de Defensa Alireza Akbari, condenado por espiar para los servicios de inteligencia británicos, en medio de llamamientos para paralizar el ahorcamiento.
“Alireza Akbari, exoficial iraní, fue ejecutado este sábado por espiar para la agencia de inteligencia británica”, informo el medio semioficial Mehr.
Las autoridades judiciales iraníes informaron de la condena a muerte del exviceministro el miércoles, aunque se desconoce cuando fue sentenciado por “espiar para el MI6” a cambio de “1,805.000 euros, 265,000 libras y 50,000 U.S. dólares”.
Por su parte, Gran Bretaña, España y Francia condenaron la ejecución.
El primer ministro británico, Rishi Sunak, se mostró ayer “consternado” por la ejecución en Irán de Alireza Akbari, acusado de espiar para el Reino Unido, y calificó el acto de “cruel y cobarde”.
“Fue un acto cruel y cobarde, llevado a cabo por un régimen bárbaro que no respeta los derechos humanos de su propia gente”, escribió Sunak en Twitter.
A su vez, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que la ejecución “es un acto odioso y bárbaro”.
El gobierno español condenó “firmemente” la ejecución y convocó al embajador iraní en España para manifestarle su rechazo.
Ayer mismo, Irán convocó al embajador británico en Teherán para protestar por el “intervencionismo del Reino Unido en la seguridad nacional” iraní, horas después de la ejecución.
“Como respuesta a las intervenciones poco convencionales del Reino Unido, incluida la seguridad nacional de la República Islámica de Irán, el embajador de este país en Teherán, Simon Shercliff, fue convocado”, indicó el Ministerio de Exteriores iraní en un comunicado.
