WASHINGTON (EFE).— El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, mantuvo por primera vez ayer una reunión en persona con un alto cargo chino sobre la crisis desatada entre ambos países tras el descubrimiento y derribo de un globo “espía” chino sobre territorio estadounidense.
El jefe de la diplomacia estadounidense indicó en Twitter que el encuentro, que se produjo en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC, en inglés), tuvo lugar con Wang Yi, director de la Oficina de la Comisión de Asuntos Exteriores del Partido Comunista de China (PCCh).
“Condené la incursión del globo de vigilancia de la República Popular China (PRC) y subrayé que no debe volver a pasar. Advertí a China contra el suministro de material de ayuda a Rusia y también enfaticé la importancia de mantener abiertas líneas de comunicación”, señaló.
Wang, en Múnich, calificó ayer mismo de “reacción absurda e histérica” la decisión de derribar ese globo y sostuvo que se trató de algo “inaceptable”.
El representante chino reiteró que era un artefacto civil y sin posibilidades de ser dirigido a distancia, así como que el hecho de abatirlo “no muestra la fortaleza de Estados Unidos”, sino “al contrario”.
