QUITO, Ecuador. — Al menos 16 personas perdieron la vida por un deslizamiento de tierra en Ecuador y otras 16 fueron rescatadas en diferentes condiciones de salud, informó este lunes el gobernador de Chimborazo, Iván Vinueza.
El gobernador Vinueza señaló que los heridos, principalmente con múltiples traumatismos, fueron trasladados a hospitales de la zona mientras las alarmas seguían sonando debido a nuevos tremores que anticipaban más movimientos de tierra.
El funcionario dijo que en la zona de la tragedia hace unos dos meses empezaron los deslizamientos y agrietamientos de tierra y desde entonces se había pedido que se inicie el desalojo.
Agregó que la mañana del sábado los tremores de tierra aumentaron y muchos pobladores decidieron salir por miedo, pero otros no lograron irse.
Añadió que se ha dispuesto el desalojo de los rescatistas y de toda la zona habitada en la ladera de una montaña debido al inminente riesgo de nuevos aludes.
Las intensas lluvias, causa de la tragedia
Las intensas lluvias que se han registrado en el país desde el mes de enero pasado fue la causa del alud que se produjo la noche del domingo. En Quito, la capital del país, se han activado centros de acopio para ayudar a los damnificados.
Uno de los afectados, José Agualsaca, dijo a la televisión local que “todo está tapado, el estadio, todas esas cosas bajo la tierra, no hay luz ni teléfono, todo es totalmente triste”.
Con la luz del día se podía observar la magnitud del deslizamiento: una parte de un cerro se desprendió y se precipitó arrastrando árboles, casas y otras construcciones, dejando un hueco de aproximadamente unos 150 metros de ancho por cerca de 700 metros de largo.
Imágenes de cámaras del servicio de emergencias ecuatoriano mostraron que vecinos del sitio de la tragedia se apresuraban a desocupar casas y pequeños edificios con la ayuda de vecinos y transportaban electrodomésticos y otros enseres en vehículos hacia zonas seguras.
La Secretaría de Gestión de Riesgos informó en un comunicado que también hay siete desaparecidos y 163 viviendas, 150 metros de carretera, 60% de la red de agua potable y 25% de la red de alumbrado público afectados.
El deslizamiento ocurrió cerca de las 22.00 horas de ayer domingo (0300 GMT) en el sector conocido como Nuevo Alausí, unos 222 kilómetros al sur de la capital, y también destruyó un tramo de la carretera Panamericana.
Imágenes de medios locales dan cuenta de un gigantesco tramo cubierto de lodo y en los flancos casas hasta de tres pisos semi destruidas.
Sobrevivientes del alud dijeron a medios locales que antes del deslizamiento, que tuvo unos 150 metros de ancho, se escucharon tremores en la montaña.
Efectivos del cuerpo de bomberos de media docena de ciudades fueron desplazados a la zona para ayudar.



