MÉRIDA, Yucatán.— La temporada de huracanes comenzó en el océano Pacífico el 15 de mayo y en el Atlántico el 1 de junio, en ambos casos terminará el 30 de noviembre de 2023.
Los expertos del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideran que el pronóstico para este año se sitúa en el rango histórico promedio. No obstante, la intensidad de los fenómenos podría aumentar debido al cambio climático.
Para esta temporada, en el océano Pacífico, se pronostican de 9 a 11 tormentas tropicales; de 4 a 6 huracanes categoría 1 ó 2; y de 3 a 5 huracanes de categoría de entre 3 y 5, para un total de entre 16 y 22 fenómenos.
En el caso del Atlántico se prevén de entre 7 y 9 tormentas tropicales; de 1 a 3 huracanes categoría 1 ó 2; y de 2 a 4 huracanes de categorías entre 3 y 5, para un total de entre 10 y 16 fenómenos.
Recomendaciones generales para la temporada de huracanes
La doctora Christian Domínguez Sarmiento, del Departamento de Ciencas Atmosféricas, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, proporcionó las siguientes recomendaciones para antes, durante y después del paso de un ciclón tropical que incluyen: reparar techos, ventanas y paredes, desconectar artículos electrónicos, cerrar llaves de paso de agua y gas, mantenerse alejados de puertas y ventanas, escuchar la radio para estar informados y tener a la mano documentos importantes. Tras el paso del ciclón, se debe permanecer en el refugio y evitar áreas de desastre.
¿Cuál es la diferencia entre un ciclón tropical y un huracán?
De acuerdo con un documento publicado en el sitio web del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) del gobierno de México, señala que un ciclón tropical presenta varias etapas de desarrollo y madurez, la última es cuando evoluciona a huracán.
De acuerdo a la velocidad de sus vientos, un ciclón tropical tiene las siguientes etapas de desarrollo: Depresión tropical, tormenta tropical y huracán.
¿Qué es una depresión tropical?
De acuerdo con la clasificación de la intensidad de los viento, la primera fase del ciclón es la depresión tropical, cuando alcanza vientos máximos sostenidos de hasta 62 km/h. La depresión tropical es un sistema organizado de nubes y tormentas eléctricas con una circulación cerrada y definida.
¿Qué es una tormenta tropical?
La tormenta tropical es la segunda fase de la evolución de un desarrollo ciclónico, cuando el fenómeno alcanza vientos sostenidos de 63 a los 118 Km/h. La tormenta tropical es un sistema organizado de fuertes tormentas eléctricas con una circulación bien definida que muestra la distintiva forma ciclónica.
¿Qué es un huracán?
Cuando los vientos de un ciclón supera los 118 km/h recibe la denominación de huracán y, de acuerdo con la intensificación de sus vientos sostenidos puede ubicarse en una de cinco categorías.
Huracán categoría 1, cuando sus vientos sostenidos se ubican entre los 119 y los 153 km/h., y pueden causar leve afectación a la infraestructura y la vegetación.
Huracán categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 154 a 177 km/h., que podrían ocasionar inundaciones en zonas costeras, unas 2 o 4 horas antes de la llegada del huracán, así como daños serios a la infraestructura terrestre y marítima.
Huracán categoría 3, cuando tiene vientos sostenidos de entre 178 y 208 km/h., pueden causar daño a la infraestructura por oleaje, construcciones, caída de árboles y arbustos grandes.
También pueden causar inuncadiones de 3 a 5 horas antes de la llegada del huracán.
Huracán categoría 4, cuando la intensidad de sus vientos transitan entre los 209 y los 251 km/h. y pueden dañar de manera importante la infraestructura, así como destrucción de señalizaciones, árboles y arbustos.
Puede causar inundaciones de 3 a 5 horas antes de la llegada del centro del ciclón, con oleaje elevado de hasta 3 metros de altura.
Huracán categoría 5, cuando sus vientos máximos sostenidos superan los 252 km/h., y pueden causar daños totales en construcciones que están a 500 metros de la costa.
También pueden causar falla total en el suministro de la energía.
Ciclones en nuestra vida
Aunque los ciclones pueden producir afectaciones, también son importantes para la distribución de la lluvia, en beneficio de zonas áridas y semiáridas, además de recargar los acuíferos y las presas.
¿Cómo se clasifican los ciclones?
La clasificación de los ciclones tropicales, está basada en una escala creada en 1969, por el ingeniero civil Herbert Saffir y el meteorólogo Robert “Bob” Simpson, quienes desarrollaron la conocida escala Saffir-Simpson.
¿Cómo se creó la escala Saffir-Simpson?
El ingeniero Herbert Saffir fue comisionado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para estudiar las construcciones de viviendas económicas en zonas propensas al embate de los huracanes.
Durante este período, Saffir se percató de que no había una escala apropiada para describir los efectos de los huracanes.
Valorando la utilidad de la escala sismológica de Richter, creada por el estadounidense Charles Francis Richter, para clasificar la intensidad de los terremotos, el ingeniero inventó una escala de cinco niveles, basada en la velocidad del viento, que describía los posibles daños en edificios.
Saffir entregó la escala al Centro Nacional de Huracanes de La Paz, en Baja California Sur y, posteriormente, el meteorólogo Robert “Bob” Simpson añadió a la escala los efectos del oleaje e inundaciones.
Además, a medida que un ciclón tropical se organiza, pasa por dos categorías iniciales. Estas no están contenidas dentro de la escala de huracanes de Saffir-Simpson, pero clasifican a un ciclón tropical en formación y se utilizan como categorías adicionales a la misma.
La escala se presentó al público en general en 1973 y tuvo un uso generalizado después de que Neil Frank reemplazó a “Bob” Simpson al frente del Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) en 1974.
¿Por qué se forma un huracán?
En el portal web de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se dio a conocer que el término “huracán” tiene su origen en el nombre que los indígenas mayas y caribeños daban al dios de las tormentas.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), un ciclón tropical es un remolino de gran magnitud que cubre cientos de kilómetros cuadrados y tiene lugar, primordialmente, sobre los espacios oceánicos tropicales.
Cuando las condiciones oceánicas y atmosféricas propician que se genere un ciclón tropical, la evolución y desarrollo de éste puede llegar a convertirlo en huracán.
La formación de los ciclones se genera cuando la temperatura de la capa superficial de agua en los océanos supera los 26° C, además de la existencia de una zona de baja presión atmosférica, hacia la cual convergen vientos de todas direcciones.
Los vientos fluyen y aumenta el ascenso del aire caliente y húmedo que libera vapor de agua. El calor latente, ganado por la condensación del vapor de agua, es la fuente de energía del ciclón.
Una vez que se inicia el movimiento del aire hacia arriba, a través de la columna central, se incrementa la entrada de aire en los niveles más bajos, con la correspondiente salida en el nivel superior del fenómeno.
Por la influencia de la fuerza de rotación de la Tierra, el aire converge, gira y comienza a moverse en espiral, en sentido contrario a las manecillas del reloj, en el caso del Hemisferio Norte.
¿Qué categoría de huracán es la más peligrosa?
De acuerdo con la escala de Saffir-Simpson, el huracán de categoría 5 es hasta el momento la clasificación más peligrosa, ya se trata de tormentas cuyos vientos sostenidos superan las 252 km/h. y pueden causar daños totales en construcciones que están a 500 metros de la costa. También pueden causar la suspensión total del suministro de la energía eléctrica en la zona de afectación.
En estos casos, el Sistema de Alerta Temprana de Ciclones Tropicales (Siat-CT), del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), considera al fenómeno en el rango de peligro máximo, por lo tanto, activa la alerta roja y sugiere a la población alejarse de las ventanas para evitar lesiones en caso de que se rompan, así como permanecer en sus hogares o refugios temporales hasta que las autoridades informen que el peligro ha terminado; conservar la calma y manterse informado.
Este fue el caso del paso del Huracán Gilberto por la Península de Yucatán, el 13 de septiembre de 1988.
El fenómeno que se acercaba tenía más de 800 kilómetros de diámetro con vientos máximos sostenidos de 280 kilómetros por hora y rachas superiores a 330. Fue considerado el “huracán del siglo” o el “súper huracán”.
¿Quién emite los avisos de tormenta tropical?
El Sistema Nacional de Protección Civil emite el Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales (SIAT-CT), ante la amenaza de un ciclón tropical, con el fin de mitigar los efectos de estos fenómenos naturales.
El objetivo del SIAT-CT es dar a conocer de manera anticipada, los riesgos a los que se encuentra expuesta la población por la presencia de un ciclón tropical, así como los mecanismos de respuesta que ejecutarán conjuntamente los integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil para proteger a la población.
Este sistema consiste en dos fases “Ciclón Acercándose” y “Ciclón alejándose” divididos en cinco niveles de alerta identificados por un código de colores:
Alerta azul – Peligro mínimo
Alerta verde – Peligro bajo
Alerta amarilla – Peligro moderado
Alerta naranja – Peligro alto
Alerta roja – Peligro máximo
