REINO UNIDO.— Después del incidente en la versión holandesa del libro de Omie Scobie en el que Carlos III y Catalina son acusados de comentarios racistas sobre el hijo del príncipe Enrique y la duquesa Meghan de Sussex, la princesa de Gales sigue sus actividades sin pestañear.
Ayer, la esposa del príncipe Guillermo inauguró oficialmente el Hospital Infantil Evelina de Londres.
La princesa asistió a la ceremonia oficial de la Unidad de Cirugía Diurna del Niño, que comenzó a operar en julio pasado.
En el área de recuperación conoció a Saya Stephenson, de cuatro años y medio, que esa mañana estaba en la cama después de una operación para eliminar el exceso de piel de sus orejas.
La princesa abrazó a su madre, Miwa Stephenson, quien dijo que estaba nerviosa por la cirugía a pesar de ser un procedimiento relativamente menor.
Catalina la tranquilizó: “Siempre es una preocupación para un padre. Tenemos que mantener la calma. Es muy difícil”.
Por la noche, la familia real hizo un frente unido y por primera vez desde que estalló el escándalo se les vio juntos en un mismo evento a Catalina y a Carlos III.
Ambos asistieron junto con la reina y el príncipe Guillermo a una deslumbrante recepción en el Palacio de Buckingham, que tradicionalmente presagia el inicio del período festivo para la realeza.— Point de vue/The Mirror/What Kate Wore
De un vistazo
Traje
La princesa Catalina asistió al hospital con un traje nuevo azul marino eléctrico de Sarah Burton para Alexander McQueen.
Vestido
En la recepción del Palacio de Buckingham, sorprendió con un vestido rosa de Jenny Packham y una tiara Lover’s Knot con incrustaciones de diamantes. La pieza icónica era una de las favoritas de la princesa Diana y fue creada para la reina María en 1914 por la Casa Garrard a partir de perlas y diamantes que ya pertenecían a su familia.
