EL CAIRO/MOSCÚ (EFE).— El presidente ruso, Vladimir Putin, que apenas había viajado al extranjero este año, abordó ayer la situación en Oriente Medio con los líderes de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) durante una gira relámpago por el Golfo Pérsico.
“Nuestra reunión es, sin lugar a dudas, oportuna”, aseguró Putin al comienzo de su reunión con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammad bin Salman, que tuvo lugar en el Palacio Real Al Yamamah de Riad, capital del reino.
Al igual que muchos líderes árabes, Putin se ha mostrado muy crítico con los bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza y una delegación del brazo político del grupo islamista Hamás incluso visitó Moscú.
“Por supuesto, para todos nosotros es muy importante intercambiar información y valoraciones sobre lo que ocurre en la región”, dijo Putin en Riad, adonde también viajó el líder checheno, Ramzán Kadírov.
Putin, cuya última visita a la región fue en 2019 y que fue recibido por una gran comitiva saudí, caracterizó las relaciones con el reino como “muy buenas” y “estables”.
