WASHINGTON (EFE).— Estados Unidos bombardeó ayer objetivos en Siria e Iraq en represalia por el ataque que el domingo pasado mató a tres militares en Jordania, cerca de la frontera siria, informaron las cadenas CNN, FOX y ABC News.
Preguntado por EFE, el Pentágono aún no confirma ese contraataque, pero según dichos medios la prometida respuesta estadounidense a ese ataque con dron comenzó ayer, el mismo día en que los cuerpos de los tres militares fallecidos llegaron a Estados Unidos.
Estados Unidos había prometido una respuesta a lo sucedido el domingo, pero a lo largo de esta semana las autoridades estadounidense no han ofrecido detalles sobre la forma, el lugar ni el momento en que se iba a producir.
Represalia “múltiple”
El secretario de Defensa, Lloyd Austin, avisó anteayer sin embargo que esa represalia sería “múltiple”.
“Tenemos la capacidad de responder varias veces, dependiendo de cuál sea la situación”, dijo el jefe del Pentágono en su primera comparecencia ante la prensa tras haber sido hospitalizado por cáncer de próstata.
La cadena CBS News indicó también anteayer tener confirmación de que los ataques se efectuarían durante varios días contra objetivos en Siria e Iraq.
El ataque fue reivindicado por la Resistencia Islámica en Irak y el Pentágono afirma que hay indicios de que fue orquestado por Kataib Hizbulá, la milicia proiraní más poderosa de Iraq y buque insignia de la Resistencia.
Desde Washington, no obstante, se responsabiliza en última instancia a Irán, país que se ha desmarcado del ataque.
“Lo considero responsable en el sentido de que está suministrando armas a las personas que lo hicieron”, sostuvo el martes pasado el mandatario estadounidense, Joe Biden, que esta semana reiteró también que su país no pretende ampliar el conflicto en la región.
Ceremonia
Biden participó ayer en la ceremonia de recibimiento de los féretros con los tres militares estadounidenses muertos la semana pasada en el ataque con dron de milicias proiraníes en Jordania.
El recibimiento tuvo lugar en la base militar de la Fuerza Aérea en Dover, Delaware, y también participaron en el acto la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, y Austin.
Esta es la segunda ceremonia de este tipo a la que Biden asiste como presidente después de que participara en 2021 en el recibimiento de 13 militares muertos en un ataque terrorista en el aeropuerto de Kabul.
Los féretros de los sargentos William Rivers, Breonna Moffett y Kennedy Sanders, todos oriundos del estado sureño de Georgia, llegaron a la base de Dover a bordo de un gran avión de transporte militar Lockheed C-5 Galaxy.
Seis uniformados con guantes blancos trasladaron los féretros, envueltos cada uno con una bandera estadounidense, desde el C-5 Galaxy a una furgoneta.
El presidente y la comitiva militar permanecieron de pie, en silencio y con la mano en la frente en la pista de aterrizaje mientras los militares trasladaban los féretros uno a uno.
La ceremonia terminó cuando otra uniformada, también con guantes blancos, cerró las puertas del vehículo.
De un vistazo
Reivindicación
El ataque en el que murieron los tres estadounidenses ocurrió el domingo pasado y fue reivindicado por la Resistencia Islámica en Iraq.
Decenas de ataques
Estos grupos han orquestado decenas de ataques contra Estados Unidos desde que estalló la ofensiva israelí contra la Franja de Gaza después de los ataques de Hamás del 7 de octubre, aunque no habían ocasionado víctimas mortales hasta el domingo.
Confusión
Los soldados estadounidenses no repelieron el ataque con dron porque, según el gobierno estadounidense, confundieron el aparato con uno propio que en ese momento estaba regresando a la base militar.
