Biden Trump blasfemia

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afronta las críticas del equipo de campaña de Donald Trump y grupos religiosos conservadores por proclamar el 31 de marzo, que coincide este año con el Domingo de Pascua, como “Día de la visibilidad transgénero”.

Biden, demócrata, hizo la proclamación ayer viernes 29 de marzo e hizo un llamado a “todos los estadounidenses a que se nos unan para mejorar la vida y levantar la voz de las personas transgénero en toda nuestra nación y a trabajar por la eliminación de la violencia y la discriminación basadas en la identidad de género”.

Sin embargo, la designación del 31 de marzo coincide este año con el Domingo de Pascua o Resurrección, una de las celebraciones más sagradas de la cristiandad.

Ante ello, el equipo de campaña de Trump acusó a Biden, quien practica el catolicismo romano, de ser insensible a la religión. Otros republicanos se sumaron a esta postura.

“Hacemos un llamado a la declinante campaña de Joe Biden y a la Casa Blanca a ofrecer disculpas a los millones de católicos y cristianos de todo Estados Unidos que creen que el día de mañana corresponde únicamente a una celebración: La resurrección de Jesucristo”, expresó Karoline Leavitt, secretaria de prensa del equipo de campaña de Trump. Criticó lo que calificó como “un ataque de años contra la fe cristiana” por el gobierno de Biden.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, dijo en las redes sociales que “la Casa Blanca de Biden ha traicionado el principio central de la Pascua” y calificó a la decisión como “indignante y abominable”.

Joe Biden asiste a misa devotamente y considera su crianza como católico como una parte central de su moralidad y su identidad. En 2021, se reunió con el papa Francisco en El Vaticano y afirmó después a la prensa que el pontífice lo calificó como un “buen católico” que debería seguir recibiendo la comunión.

No obstante, las posturas políticas de Biden sobre el matrimonio homosexual y el apoyo a las mujeres para que tengan derecho a abortar lo han enfrentado a muchos cristianos conservadores.