Los 133 cardenales que elegirán al nuevo Papa se encerrarán a partir de hoy en la Capilla Sixtina, ante el fresco de Juicio Final de Miguel Ángel y donde todo está ya preparado
Los 133 cardenales que elegirán al nuevo Papa se encerrarán a partir de hoy en la Capilla Sixtina, ante el fresco de Juicio Final de Miguel Ángel y donde todo está ya preparado

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— Los cardenales que deberán elegir al futuro papa en el cónclave desde este miércoles lo harán aislados en la Capilla Sixtina y votando día tras día, en un ciclo de escrutinios que prevé pausas y límites, hasta lograr un acuerdo.

Los últimos cónclaves han sido generalmente rápidos: Francisco fue elegido en 2013 en la quinta votación, Benedicto XVI en 2005 en la cuarta y Juan Pablo II en 1978 en la octava, aunque otros se alargaron más, como el de Pío XI en 1922, que requirió catorce.

El método de elección del pontífice está regulado milimétricamente en la constitución apostólica “Universi Dominici Gregis” (1996) y otros documentos vaticanos y, ante la eventualidad de que se alargue, prevé pausas de reflexión y salidas.

El objetivo es acelerar el acuerdo y, para ello, esa legislación establece que los cardenales voten encerrados en la Sixtina cuatro veces al día: dos por la mañana y dos por la tarde.

En esta ocasión, los purpurados comenzarán su reunión en la tarde de hoy, aislados desde las 16:30 hora, y poco después se someterán ya a la primera votación.

La Constitución, en su artículo 74, establece que si después de tres días de escrutinios, es decir, de 12 votaciones, los cardenales “encontrasen dificultades para ponerse de acuerdo sobre la persona a elegir”, las sesiones se suspenderán un día.

En esa pausa, podrán dedicarse a “la oración, al libre coloquio” entre ellos y a escuchar una “breve exhortación espiritual” del primer diácono.

Eventualidad

En este cónclave, de alargarse, la pausa previsiblemente sería el próximo domingo.

Votaciones y recesos

La continuidad del cónclave, desde ese momento de pausa, alternará en los días siguientes ciclos de siete votaciones y recesos.

En la sexta y séptima jornada los cardenales llevarán al cabo otras siete votaciones y, si no hay acuerdo, en la última tarde harán otro descanso.