Organismo gubernamental explica cómo sucedió el accidente que dejó saldo de 16 muertos y 23 lesionados
El cable subterráneo que unía los dos vagones del funicular de Gloria se rompió en su punto de fijación en la cabina que descarriló el miércoles 3 de septiembre de 2025 en Lisboa, con saldo de 16 muertos y 23 lesionados, informó hoy sábado 6 el gubernamental Gabinete de Prevención e Investigación de Accidentes de Aeronaves y Accidentes Ferroviarios (GPIAAF), según un despacho de dos párrafos de la agencia EFE.
En su página web, añade EFE, el GPIAAF publicó una nota informativa que explica que durante el descenso del vagón que se salió de la vía, el guardafrenos activó de inmediato tanto el freno neumático como el manual, pero eso no detuvo el vehículo ni redujo la velocidad de la cabina que descendía.
El funicular de Gloria, con 111 años
Como preámbulo de su nota informativa sobre el percance y sus indagatorias, el GPIAAF recuerda que el Ascensor, Elevador o funicular instalado en la Calzada de Gloria, declarado monumento nacional, data de 1914 en su diseño y configuración actuales, aunque a lo largo de estos 111 años ha sido objeto de diversas intervenciones de conservación y mejora, además del mantenimiento periódico requerido.
Desde 1926, su explotación está a cargo de la Companía de Ferro de Lisboa.
Tiene una longitud de recorrido de 276 metros y supera un desnivel de 45 metros, con una pendiente media del 18 %.
Su velocidad máxima de funcionamiento es de 3.2 m/s (11.5 km/h), con una duración de poco más de un minuto.
Consta de dos vehículos, denominados «cabinas», numerados del 1 al 2, cada uno con una tara de aproximadamente 14 toneladas y capacidad para 42 personas (22 sentadas y el resto de pie), además del conductor (el «frenero»).
Cada cabina consta de una cama metálica a la que se fija un cajón sobre un bastidor de montantes y travesaños de madera, revestidos también de madera y chapa fina, según la tipología constructiva clásica en el momento de su entrada en servicio.
Las cabinas están conectadas entre sí por un cable, que equilibra el peso de ambas a través de un volante inversor de gran diámetro situado en lo alto de la Calzada da Gloria en un compartimento técnico subterráneo.

El cable que conecta las dos cabinas discurre bajo tierra, guiado por poleas en una zanja cuya entrada a la acera está delimitada por perfiles de acero en forma de Z.
Este cable se fija a la plataforma de cada cabina (llamada “camión”) mediante un carro especial (“trambolho”), que se extiende desde el camión hasta la zanja y al que se ata mediante un proceso especial.
Cada vehículo cuenta con dos trambolhos, conectados por un cable independiente del que conecta las dos cabinas.
El accidente del funicular de Gloria

A continuación, reproducimos la parte de la nota del GPIAAF que explica cómo ocurrió el accidente e informa las primeras conclusiones de las averiguaciones:
A las 18:00 del 3 de septiembre, el funicular de Gloria tenía sus cabinas estacionadas en ambas estaciones —la No. 1 en la parte alta de Calzada de Gloria y la No. 2 en la parte baja, cerca de la Plaza de Restauradores— recibiendo pasajeros.
En este punto de la investigación, aún no se ha determinado el número exacto de pasajeros en cada vehículo. Los guardafrenos controlan la capacidad según el límite permitido.
Aproximadamente a las 18:03, tras la coordinación habitual entre los respectivos guardafrenos, las cabinas iniciaron su recorrido.
Momentos después de iniciar el movimiento, y cuando no han recorrido más de seis metros, las cabinas pierden repentinamente la fuerza de equilibrio que les proporciona el cable de conexión.
La cabina No. 2 retrocede repentinamente, deteniéndose unos diez metros después al salir parcialmente del final de la vía y enterrar la parte inferior del trampolín al final de la zanja del cable.
La cabina No. 1, en la parte superior de la Calzada de Gloria, continuó descendiendo, aumentando su velocidad. El guardafrenos del vehículo accionó inmediatamente el freno neumático y el freno manual para intentar detener el movimiento. Estas acciones no tuvieron ningún efecto en mantener ni reducir la velocidad del vehículo, y la cabina continuó acelerando cuesta abajo.
Descarrilamiento y colisiones
Aproximadamente 170 metros después de iniciar su recorrido, al inicio de la curva a la derecha que presenta el trazado de la Calzada en su tramo final, el vehículo, debido a su velocidad, descarriló y comenzó a rodar hacia la izquierda en el sentido de la marcha, parcialmente apoyado por el enganche de los puntales en las vigas en Z.
Sin embargo, las fuerzas desarrolladas acabaron arrancando los perfiles en Z del pavimento y el vehículo perdió completamente su guiado, colisionando lateralmente con la parte superior de la cabina contra el muro del edificio del lado izquierdo de la acera, lo que inició la destrucción de la caja de madera y luego frontalmente contra un poste de alumbrado público y otro de soporte de la red eléctrica aérea del ascensor, ambos de fundición y que provocaron daños muy importantes en la caja, para poco después finalizar su movimiento incontrolado contra la esquina de otro edificio.
Todo ocurrió en menos de 50 segundos
Se estima, con un margen de incertidumbre nada despreciable debido al desconocimiento de algunos parámetros, que el primer impacto se produjo a una velocidad de alrededor de 60 km/h, habiendo ocurrido todos estos eventos en un tiempo inferior a 50 segundos.
La violenta colisión fue inmediatamente detectada por los transeúntes y las fuerzas del orden presentes, y se llamó rápidamente a los servicios de emergencia.
Se inició de inmediato un importante operativo de rescate, y los servicios médicos de emergencia llegaron al lugar pocos minutos después.
En ese momento, el accidente se saldó con 15 heridos mortales, cinco heridos graves y 13 heridos leves, algunos de los cuales no ocupaban los vehículos.
Conclusiones iniciales del percance del funicular de Gloria

Tras el estudio de los restos en el sitio de los hechos, se observó inmediatamente que el cable que conectaba las dos cabinas se había roto en su punto de anclaje dentro del trampolín superior de la cabina No. 1 (el que iniciaba su recorrido en la cima de Calzada de Gloria). El resto del cable, el volante de inercia y las poleas por las que discurre estaban lubricados y sin anomalías aparentes. El cable del trampolín superior de la cabina No. 2 tampoco presentaba anomalías aparentes.

El cable utilizado es del tipo 6x36SW-CF U 1960 ZZ L3 CRM, compuesto por seis cordones de 36 alambres de acero con alma de fibra, con un diámetro nominal total de 32 mm y una carga de rotura aproximada de unos 662 kN (aproximadamente 68 toneladas), llevándose este tipo de cable utilizándose en este Ascensor o funicular desde hace unos seis años.
Le quedaban 263 días
Tiene una vida útil fija de 600 días para este fin, y el cable instalado en el momento del accidente llevaba 337 días instalado, con una vida útil restante de 263 días hasta su sustitución.
El operador del sistema considera que la vida útil definida del cable supone un factor de seguridad significativo. El mantenimiento y la conservación del sistema de ascensores Gloria están contratados por el operador a un proveedor externo especializado. Las condiciones contractuales vigentes estipulan que el primero es responsable del suministro de los cables y el segundo de su instalación bajo su supervisión.
El Ascenso, Elevador o funicular está sujeto a un plan de mantenimiento a cargo del proveedor de servicios correspondiente, que contempla distintos niveles de intervención con distinta frecuencia según el alcance y la extensión de las intervenciones.
Estas abarcan desde revisiones generales cada cuatro años hasta inspecciones visuales diarias rutinarias de los elementos de seguridad visibles, con diversas inspecciones e intervenciones adicionales a intervalos intermedios.
Revisión visual matutina
Según la evidencia observada hasta la fecha, el plan de mantenimiento programado estaba al día, y la mañana del accidente se realizó la inspección visual programada, la cual no detectó anomalías en el cable ni en los sistemas de frenos del vehículo. La zona donde se separó el cable no es visible sin desmontarlo.
Las pruebas confirman que el sistema de emergencia instalado en el volante de marcha atrás en la parte superior de la Calzada de Gloria, que corta la alimentación de las cabinas en caso de pérdida de la alimentación por cable, funcionó correctamente, lo que provocó la aplicación inmediata y automática del freno neumático en cada cabina.
Aún por confirmar si funcionaba bien
Hasta el momento, aún no se ha podido verificar si el sistema de aplicación automática del freno neumático a los vehículos tras una pérdida de la alimentación por cable en la cabina funcionaba correctamente.
Sin embargo, e independientemente de esto, la evidencia indica que el freno neumático y el freno manual fueron aplicados rápidamente por el guardafrenos de la cabina No. 1, pero que en la configuración actual, los frenos carecen de la capacidad suficiente para inmovilizar las cabinas en movimiento sin que sus masas vacías se equilibren mutuamente mediante el cable de conexión. Por lo tanto, no constituye un sistema redundante en caso de este fallo de conexión.
Laguna legal
Hasta la fecha, la investigación ha determinado que el ascensor no está bajo la supervisión del Instituto de Movilidad y Transporte, I.P., y la investigación actualmente no cuenta con información fiable y confirmada sobre el marco legal del ascensor Gloria ni sobre qué entidad pública es responsable de supervisar la operación y la seguridad de este sistema de transporte público, más allá de la intervención de una entidad acreditada que, por iniciativa de la empresa operadora, inspecciona el equipo durante las reparaciones mayores cada cuatro años.
Investigación en curso
Asimismo, el GPIAAF dice que su investigación se centra en lo siguiente:
- Mecanismo de desconexión entre el cable y el trasmallo, con análisis del estado de fijación del cable al trasmallo y su ejecución;
- Diseño inicial del ascensor, sus sucesivas modificaciones y supuestos de los sistemas de seguridad;
- Comprobación del funcionamiento de los sistemas de freno, su composición y eficacia;
- Definición del tipo de cable y su fijación a los trampolines, controles de calidad de ejecución y recepción;
- Procedimientos de mantenimiento de componentes críticos para la seguridad y su ejecución y verificación;
- Condiciones y viabilidad de realizar operaciones de inspección y mantenimiento;
- Formación, experiencia y competencia de los técnicos que intervienen en operaciones de mantenimiento;
- Supervisar la ejecución de la prestación de los servicios por la entidad contratante, incluyendo medios y frecuencia;
- Criterios de selección de proveedores de servicios;
- Capacitación, instrucción y competencias del personal de conducción para afrontar situaciones de emergencia;
- Supervivencia;
- Marco legal del ascensor Glória y su supervisión;
- Desarrollo de operaciones de socorro.
El informe preliminar, en octubre
El organismo tiene la intención de publicar un informe preliminar sobre los hechos determinados dentro de 45 días.
Tras completar la investigación y escuchar a las partes pertinentes, añade, el GPIAAF publicará el informe final con los hechos constatados, su análisis, las conclusiones sobre las causas del accidente y, en su caso, las recomendaciones de seguridad.
No obstante, si en cualquier fase de la investigación detecta cualquier aspecto que considere que pueda suponer un riesgo potencial, inmediato e incontrolable para la seguridad, la GPIAAF emitirá de inmediato una alerta urgente de seguridad a las entidades pertinentes para que puedan tomar las medidas pertinentes.




