Presuntas víctimas de fraudes destaparon lo que al parecer es una red de personas dedicadas a defraudar compradores de autos en Yucatán y en la que, al parecer, están involucrados funcionarios y servidores públicos del Estado.
El modus operandi coincide en los relatos de las distintas víctimas. Todos encontraron un vehículo a buen precio en las redes sociales, se pusieron de acuerdo con la vendedora y cerraron la transacción con dinero en efectivo; el coche les fue entregado, pero después el respectivo vehículo fue reclamado por una rentadora de autos la cual, con ayuda de la policía, obtuvo la devolución del auto.
En tanto, los compradores se quedan sin su dinero, sin el vehículo y sin la certeza de obtener justicia.
Varios de los defraudados acudieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) y realizaron una manifestación para pedir que se atiendan las carpetas de investigación, pues ya cuentan con los suficientes datos de prueba para que la justicia llegue de manera pronta, como lo aseguró el gobernador Joaquín Díaz Mena en la mañana del viernes cuando escribió en sus redes sociales:“En Yucatán no hay impunidad”.
Robo de vehículo en Yucatán
Entre los afectados está Héctor Naal, cuya familia no pudo disfrutar de la pasada Navidad debido a que alguien le robó su nuevo auto unas horas antes de la Nochebuena.
Héctor explica que el pasado domingo 21 de diciembre compró un auto Vento de placas ZAW-030-F, que ofertó en 100 mil pesos una persona cuya cuenta de Facebook se identifica como “Jessica María Duarte” un nombre falso de lo cual Héctor se enteraría después.
“El 24, como a las 7 de la tarde, necesitaba hacer unas compras, salí a la puerta de mi casa donde estaba el auto y traté de arrancarlo, pero no arrancó, lo intenté varias veces y como no sabía qué tenía el coche, pues me fui en un taxi. Cuándo regresé a mi casa, el auto ya no estaba.
“En las cámaras pude ver qué una persona llegó en un auto blanco, bajó, se metió al coche que compré y se lo llevaron. Lo extraño es que buscando cámaras de los vecinos, vimos que cerca, antes, se estacionó una patrulla de la SSP y cuando se fue el auto, detrás se fue la patrulla”, relata.
Héctor no solamente perdió el auto que compró ese día, también se perdió la Navidad. Los policías que llegaron a su casa cuando reportó el robo le dijeron que no podían hacer nada —a pesar de que la SSP maneja cinco mil cámaras en todo el Estado a través del C5i —y que mejor fuera a denunciar el robo a la Fiscalía.
“Me fui a la Fiscalía a poner mi denuncia, quedó en la carpeta 6799/2025, pero lo que más me duele es que dentro del auto estaban los regalos de Navidad de mi hijo, nuestras ropas nuevas y todo lo que iba a servir para la Nochebuena. Cuando regresé a mi casa ya eran las 2 de la mañana del 25 (de diciembre)”, explica.
Días después supo que su auto había sido localizado en el Periférico de Mérida mientras era manejado por una persona de origen extranjero, quien habría rentado el auto.
“Según que el dueño de la rentadora de autos llegó y a él le iban a dar el coche”, comenta.
Lo mismo le habrían dicho a la señora Reina Uicab, ella el miércoles compró un vehículo Versa 2020 por la cantidad de 220 mil pesos que ella pagó en efectivo a la persona que lo ofertó en redes sociales, la misma mujer que le vendió el auto a Héctor, pero con otro nombre.
Reina explica que en su caso el auto no se retuvo en la calle ni se lo llevaron los de la rentadora, pero al momento de llegar al Centro de Servicios Yucatán que maneja la SSP, para el cambio de propietario, le indicaron que la factura del vehículo estaba nombre de otra persona hace seis meses y, por lo tanto, el vehículo fue retenido para que se le entregue a su dueño, una rentadora de autos.
La mujer explicó que también acudió a la Fiscalía y presentó denuncia, la cual quedó asentada en la carpeta de investigación 152/2026, sin embargo, explica, en el Ministerio Público le habrían dicho que el auto se le devolvería a su dueño y que no podían hacer algo por la afectada.
“Somos más de 10 personas las afectadas. No puede ser que se quede impune. Yo pido ayuda, pido que se me haga justicia”, reclamó la mujer.
Con ella estaba Guadalupe Balam, la cual explicó que en ella también le compró un auto a la misma mujer, un Attitude en 150 mil pesos, que luego fue reclamado por una persona que se identificó como propietario de una rentadora de autos. Ella presentó su denuncia en la Fiscalía desde ese entonces, pero su carpeta no avanzó. Con estas tres personas también estaba la señora Neidy González, cuya denuncia está en la carpeta de investigación 61/2026.
Documentos apócrifos, clave en fraude de autos en Yucatán
Para las estafas, esta presunta red hace uso de documentos falsificados como facturas de autos y credenciales expedidas por el INE. Un ejemplo de ello es que dos de las mujeres presentaron copias de INE de supuestos anteriores dueños del vehículo que cada un compro, estás INE coinciden en las fotos, pero no en los nombres y menos en las direcciones del domicilio físico. En el caso de Héctor, la falsificación del INE se pudo comprobar al revisar la CURP, la cual no existe.
La señora Guadalupe explicó que al exponer su caso en redes sociales pudo saber que la persona que la estafó ha usado el mismo engaño en al menos, unas 60 personas más, al parecer con ayuda de las rentadoras de autos y de otras personas que identificó como Estefani Oramas, Gustavo Castillo Jiménez y el papá de éste, Gustavo Castillo Aranda, quién ostenta un cargo como Coordinador de enlace en la Contraloría del Estado de Yucatán.
Los quejosos indicaron que ellos mismos han podido investigar que la mujer que les vendió los autos se llama Liany Nery Ayala Pacheco, es originaria de Dzilam González y es miembro activo de Morena; además de que siempre usa fotografías en las que se le ve en eventos públicos del ejecutivo y cerca del gobernador Joaquín Díaz Mena.
Las personas afectadas, tras la denuncia pública, fueron recibidas por personal de la Fiscalía General del Estado, sin embargo temen que sus carpetas de investigación de todas maneras no avancen, pues, en el caso de Héctor, lo que se investiga es robo y no fraude, además de que en el Ministerio Público les habrían dicho que no podían detener a la mujer.
“Me dijeron que fraude no es un delito grave, entonces que no la pueden detener. ¿Qué esperan. Que hagamos justicia por nuestras propias manos?, comentó una de las quejosas.
Ante la situación, las mujeres hicieron un llamado a las autoridades para llevar ante la justicia a esta mujer, a través de una probable red de delincuencia, habría cometido escenas de estafas.
