CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La secretaria de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, Kristi Noem, acusó ayer domingo a pandillas y cárteles de la droga de ofrecer recompensas por agentes de procuración de justicia, particularmente agentes migratorios (ICE).
En declaraciones a Fox News, Kristi habló de la violencia que, dijo, enfrentan los agentes migratorios en Estados Unidos. El gobierno afirma que se ha registrado un aumento de 830% en las agresiones a los agentes del ICE en el gobierno de Donald Trump, que desató una ofensiva contra los migrantes indocumentados en el país desde su regreso a la Casa Blanca, en enero pasado.
“Nuestra información de inteligencia indica que esta gente está organizada, están sumando más gente a sus equipos para atacar a los agentes y están haciendo planes para emboscarlos y matarlos”, expresó Kristi sobre la gente que, dijo, ha colocado a los agentes del ICE en la mira. “Tenemos oficiales y agentes sobre quienes se han puesto recompensas sobre sus cabezas”, añadió.
Acusó a “pandillas, miembros de cárteles y conocidas organizaciones terroristas” de estar detrás de estas amenazas. Según detalló, se ofrecen 2 mil dólares por secuestrar a los agentes, 10 mil dólares por matarlos. Acusó que se han difundido fotos de los agentes en las redes de los criminales.
Sin precedentes
“Es una situación extremadamente peligrosa y sin precedentes”, señaló Kristi, quien dijo que se ha asignado protección a esos agentes. “Esto no es solo una protesta sobre la libertad de expresión. Están saliendo y diciendo: ‘Maten a esta gente y les daremos dinero por hacerlo’”. También acusó a los demócratas de “encubrir” estas agresiones. Aseguró que “esto es Estado de derecho contra anarquía”, y adelantó que “ganaremos”.
Agentes del ICE han realizado redadas por todo el país, sobre todo en ciudades gobernadas por demócratas, protagonizadas a menudo por hombres enmascarados y armados que se desplazan en autos sin identificación y en vehículos blindados.
Trump ordenó el despliegue de Guardia Nacional en lugares como Washington y Chicago, que calificó de “zona de guerra” y donde se realizaron redadas, incluyendo una el sábado en la que se arrestaron 37 personas.
