WASHINGTON.— El diario estadounidense The Washington Post publicó ayer que, según fuentes del gobierno del presidente Donald Trump, ya estaría tomada la decisión de eliminar a narcotraficantes en el mar Caribe y “a su líder, Nicolás Maduro”.
El rotativo cita a funcionarios cercanos al Pentágono y a la Casa Blanca que aseguran que la administración Trump considera necesario “remover” del poder al venezolano, a quien acusa de encabezar el Cártel de los Soles.
De acuerdo con el medio, citado por el sitio Ntn24.com, un funcionario estadounidense señaló que “al final del día, si usted tiene la autoridad para eliminar a los traficantes del cartel, puede eliminar al jefe del cartel”. Según esas fuentes, tras declarar a Maduro como cabecilla del Cártel de los Soles, la Casa Blanca considera que “realmente no hay vuelta atrás a menos que Maduro esencialmente no esté en el poder”.
El artículo llega en un momento de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, luego de que Washington incrementara sus esfuerzos para desmantelar las redes del narcotráfico que operan en el Caribe.
Desde el regreso del republicano al poder en Estados Unidos, la lucha contra el narcotráfico ha sido una prioridad en su agenda internacional, centrada en cortar las rutas de tráfico y reducir la capacidad financiera de cárteles vinculados al régimen venezolano.
Hace unos días, un funcionario del Pentágono, en respuesta a NTN24, no negó la presencia de bombarderos y helicópteros estadounidenses cerca de Venezuela, y explicó que se trata de acciones “rutinarias” dentro de la estrategia global de disuasión.
“El Comando Estratégico de EE.UU., sus componentes y unidades subordinadas realizan rutinariamente operaciones globales en coordinación con otros comandos combatientes, servicios y agencias gubernamentales estadounidenses”, precisó.
La escalada militar y las declaraciones filtradas al Post alimentan la preocupación sobre posibles acciones directas contra el gobierno de Maduro.
Analistas consultados en Washington señalan que la designación del mandatario como “narcoterrorista” podría servir como base legal para eventuales operaciones militares limitadas, aunque la Casa Blanca no ha confirmado oficialmente ninguna acción en ese sentido.
