BEIRUT.- El papa León XIV rezó este martes en el sitio de la explosión del puerto de Beirut de 2020, un lugar que se ha convertido en símbolo de la disfunción institucional, la impunidad y las profundas cicatrices que arrastra Líbano.

Familiares de algunas de las 218 víctimas mortales levantaron fotos de sus seres queridos cuando el pontífice llegó al lugar.

León rezó en silencio ante el monumento levantado en memoria de los fallecidos y luego saludó uno por uno a los presentes, estrechando sus manos.

El encuentro ocurrió junto a los restos del último silo de grano en pie y las pilas de autos calcinados.

La explosión del 4 de agosto de 2020, causada por la detonación de cientos de toneladas de nitrato de amonio, dejó daños por miles de millones de dólares.

Cinco años después, las familias siguen sin respuestas. Ningún funcionario ha sido condenado y la investigación judicial ha sido bloqueada repetidamente, lo que ha generado indignación entre los libaneses.

La visita claramente envía el mensaje de que la explosión fue un crimen”, afirmó Cecile Roukoz, cuyo hermano Joseph murió en el hecho. También pidió que el país “ponga fin a la impunidad y asegure que se haga justicia”.

Desde su llegada el domingo, el papa León XIV instó a los líderes políticos a buscar la verdad como camino hacia la paz y la reconciliación.

Misa multitudinaria del papa León XIV en Beirut: hace llamado a la unidad y la justicia

Tras la oración en el puerto, unos 150,000 fieles se reunieron en el paseo marítimo de Beirut para la misa final del papa.

En su homilía, el Pontífice mencionó los múltiples desafíos que enfrentan los libaneses: la crisis económica, el temor a la guerra y las consecuencias de la explosión.

Reconoció que muchos pueden sentirse “paralizados por la impotencia”, pero los animó a mantener la esperanza.

El pontífice insistió en que la justicia es indispensable para el futuro del país.

Despojémonos de la armadura de nuestras divisiones étnicas y políticas… Despertemos en nuestros corazones el sueño de un Líbano unido. Líbano, ¡levántate! ¡Sé un hogar de justicia y fraternidad!”.

Miles de personas también acompañaron al papa a lo largo de su caravana, emocionadas por la visita. La peregrina Maggie Claudine expresó su deseo de que “prevalezca la paz” y que los libaneses puedan “vivir en comodidad”.

Visita al hospital De La Croix y mensaje a los más vulnerables

El papa inició su último día en Líbano visitando el hospital psiquiátrico De La Croix, donde lo recibieron niños disfrazados de guardias suizos, cardenales e incluso uno vestido como él.

La madre superiora, Marie Makhlouf, le dio la bienvenida entre lágrimas y le recordó que el hospital cuida de “almas olvidadas”.

León señaló que la institución es un recordatorio para el mundo:

No podemos olvidar a los más frágiles… No podemos concebir una sociedad que avanza a toda velocidad… mientras ignora tantas situaciones de pobreza y vulnerabilidad”.

Su visita también evocó los intentos fallidos del papa Francisco de viajar a Líbano, impedidos por crisis y problemas de salud.

Familias de víctimas de la explosión de Beirut reclaman verdad y preservación del sitio

Entre quienes esperaron reunirse con el papa estaban funcionarios y familiares de fallecidos, como la ministra Haneen Sayed y Mireille Khoury, quien perdió a su hijo Elias, de 15 años.

Khoury señaló el edificio donde vivían, desde donde la onda explosiva mató a su hijo, y aseguró que Líbano no podrá sanar sin justicia y rendición de cuentas.

Desde 2020, las familias se reúnen mensualmente para pedir apoyo internacional y exigir que se desbloquee la investigación.

La justicia es la base para construir cualquier país”, dijo Khoury a The Associated Press, y señaló que la visita del papa trae alivio, pero no disminuirá su exigencia de verdad.

El destino de los silos de grano también genera debate. Aunque el gobierno consideró demolerlos, desistió tras protestas de sobrevivientes y familiares, quienes piden preservarlos como monumento y posible evidencia.

El puerto, aunque funcional, aún no ha sido totalmente reconstruido.

Conflicto en el sur de Líbano y llamado final a la paz

En su discurso de despedida, León XIV se refirió al conflicto en el sur de Líbano, donde ciudades como Sidón y Tiro siguen bajo tensión por ataques aéreos israelíes.

El Pontífice reconoció la decepción de los cristianos del sur que esperaban su visita, pero ofreció un mensaje de apoyo.

Que cesen los ataques y las hostilidades”, pidió.

Añadió que la lucha armada “no trae beneficios”, mientras que “la negociación, la mediación y el diálogo son constructivos”. Con ese llamado a la esperanza y la paz concluyó su primer viaje al extranjero.

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