BELÉN (Cisjordania), 6 de diciembre de 2025 (EFE).– Cargada de esperanza, la ciudad palestina de Belén encendió hoy sábado las luces de su árbol de Navidad por primera vez en dos años.
En 2023 y 2024, la ofensiva de Israel en Gaza dejó sin decoraciones navideñas la localidad donde nació Jesús, debido a las decenas de miles de muertos en el enclave palestino.
Palestinos cristianos y musulmanes venidos de diferentes puntos de Cisjordania y de Israel, junto con algunos sacerdotes y monjas que cumplen su misión en Tierra Santa, retaron hoy sábado a la lluvia en la plaza del Ayuntamiento de Belén, junto a la Basílica de la Natividad, para ver el encendido de las luces navideñas que llevaba dos años sin ocurrir.
El acto se inició con el himno nacional palestino, seguido de un momento de silencio por los muertos en Gaza, donde la ofensiva de Israel ya dejó más de 70,100 fallecidos desde octubre de 2023.
🎄El momento de la cuenta regresiva para el encendido del árbol de Navidad en Belén, Palestina.
— Embajada del Estado de Palestina en Chile (@embpalestinacl) December 6, 2025
🕊️ Feliz Navidad, que la paz prevalezca en Palestina y en todo el mundo.
“Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.”
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Belén sufre sin turismo por la guerra en Gaza
Para Belén, una ciudad que vivía tradicionalmente del turismo, los dos años de guerra en Gaza fueron devastadores, con comercios, restaurantes y hoteles cerrados que ahora esperan ver con la tregua un anhelado aumento de visitantes.
Los ha padecido especialmente Jack Tabash, un comerciante de “más de 80 años” que habla con EFE en un castellano básico aprendido del trato con los turistas, ya que a Belén viajan tradicionalmente muchos grupos de latinoamericanos en peregrinaje a Tierra Santa.
“Cuando no hay turistas, mucha gente sufre”, expresa este palestino cristiano al recordar que tuvo que cerrar dos años su tienda, que se ubica desde hace medio siglo en la Plaza del Pesebre y se especializa en artículos religiosos.
Decidió abrir hoy solo para la ceremonia de encendido del árbol de Navidad, pero luego tendrá que cerrar otra vez.
“Si hay paz es mejor para nosotros, para los palestinos y para los judíos también, para Israel también”, finaliza.
Entre el público, mientras espera tras la valla de seguridad que le dejen entrar a la plaza, Pierre Demarole, un dominico francés, dice que lleva solo unos meses en Jerusalén, donde estudia.
Celebrar por fin la Navidad en Belén es “todo un acontecimiento”, destaca.
Para los cristianos, recuerda, “es fundamental apoyar todo lo que nos recuerde que en Navidad celebramos el nacimiento del príncipe de la paz”.
“Espero que (el encendido) les dé un poco de esperanza y que demuestre al mundo que podemos hacer otras cosas en Tierra Santa además de luchar entre nosotros y librar guerras”, reflexiona.
Cristianos y musulmanes, “como hermanos”
Aunque la mayoría de palestinos de Cisjordania son musulmanes, hay una minoría de cristianos que mantiene las tradiciones navideñas.
Hoy sábado, en la Plaza de Belén se mezclan ambas religiones, dispuestas a celebrar la vuelta a una cierta normalidad.
Abir Steyn, de 27 años de edad y oriunda de Salfit, un pueblo del norte de Cisjordania, es una de esas musulmanas.
Ella trabaja en la universidad y acudió hoy acompañada de un grupo de estudiantes.
“Todos somos hermanos y hermanas”, dice esta joven.
Aunque la situación en Gaza aún es difícil, los palestinos quieren volver a sus vidas, celebrar “un poco” y “ser más resilientes”, indica Abir.
La joven lamenta que la plaza no está llena porque muchos palestinos tienen miedo de ir, en un entorno de ocupación israelí que restringe sus movimientos en Cisjordania.
Pero defiende encontrar pequeños espacios para celebrar: “De esta manera nos damos esperana”, afirma.
