NUEVA YORK, 7 de marzo de 2026 (EFE).— La directora de la división de Robótica de OpenAI, Caitlin Kalinowski, anunció hoy sábado su renuncia en la compañía de inteligencia artificial (IA), debido a profundas preocupaciones éticas sobre el reciente acuerdo de colaboración firmado entre la tecnológica y el Pentágono.
Dimite en OpenAI y alerta sobre el uso militar de la IA
Kalinowski justificó su dimisión a través de un mensaje en la red social X, donde alertó de que el despliegue de IA en el aparato de defensa de EE.UU. carece de las salvaguardas necesarias.
“La vigilancia de estadounidenses sin supervisión judicial y la autonomía letal sin autorización humana son líneas que merecían más deliberación de la que recibieron”, afirmó la ingeniera, quien indicó que tomó esta decisión por una cuestión de “principios, no de persona”.
I resigned from OpenAI. I care deeply about the Robotics team and the work we built together. This wasn’t an easy call. AI has an important role in national security. But surveillance of Americans without judicial oversight and lethal autonomy without human authorization are…
— Caitlin Kalinowski (@kalinowski007) March 7, 2026
3. The former AR lead for Meta’s smart glasses, including the Orion project, ‘Caitlin Kalinowski’ has joined OpenAI to spearhead its robotics and consumer hardware efforts. pic.twitter.com/Nd9cxkOPuk
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) November 10, 2024
La dimisión ocurre tras la firma, la semana pasada, de un contrato por el cual la tecnología de OpenAI se integrará en el sistema de defensa y maquinaria bélica de Estados Unidos.
Este movimiento del Departamento de Guerra de EE.UU. sucedió luego de un estancamiento en las negociaciones con Anthropic, otra popular firma del sector de la IA formada por exempleados de OpenAI.
Ruptura con Anthropic y guerra en Irán
Después de romper lazos con Anthropic, la Casa Blanca inició la guerra contra Irán en colaboración con Israel, en la que se habrían utilizado herramientas de OpenAI.
El pulso entre Anthropic y el Pentágono, que se saldó el viernes 27 de febrero con un veto a las contrataciones de la empresa a nivel federal, se centró en las condiciones que la firma de IA ponía para limitar el uso de su tecnología y recibir garantías de que no se usará para espiar a estadounidenses o para el uso de armas completamente autónomas.
Acusan a OpenAI de “teatro de seguridad”
Esta semana, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, denunció el acuerdo de OpenAI con el Pentágono, calificando la justificación de la empresa rival de “teatro de seguridad” y su estrategia de marketing de “mentira”, según informaron medios especializados tras acceder a una circular interna.
En un extenso memorando de unas 1,600 palabras enviado a sus empleados, Amodei acusó a OpenAI de tergiversar el propósito del contrato militar.
Según el directivo, las medidas de seguridad proclamadas por la empresa de Sam Altman “no funcionan en su mayoría” y acusó a su competidor de presentarse falsamente como un “pacificador”.
La filtración del mensaje ocurrió poco después de que el gobierno de Trump declarara a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro de la seguridad nacional”.
Esta etiqueta obliga a los contratistas del Pentágono a certificar que no utilizan los modelos de inteligencia artificial (IA) de Anthropic.
Excluidos por no donar dinero a Trump
“Las razones reales por las que (el Departamento de Guerra) y la administración Trump no nos quieren es porque no hemos donado a Trump”, afirmó el director ejecutivo en el texto, aludiendo a los 25 millones de dólares que el presidente de OpenAI, Greg Brockman, habría aportado a un comité de acción política (super PAC) republicano.
Anthropic calificó las declaraciones de la competencia como “mentiras descaradas” y aseguró que el objetivo de OpenAI es apaciguar a las críticas internas y externas más que prevenir usos arriesgados de la IA en entornos militares.
Asimismo, criticó que el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, haya ofrecido “elogios de estilo dictatorial” a Trump para facilitar acuerdos comerciales.
Amodei concluyó su mensaje, según los medios especializados, asegurando que, pese a la presión oficial, Anthropic mantiene sus “líneas rojas con integridad” y que la percepción pública les favorece, situándolos como “héroes” frente a un acuerdo que el público ve como “sospechoso”.
