BERLÍN (AP).— Un equipo de rescate liberó ayer desde una barcaza en el Mar del Norte a una ballena jorobada que había estado varada en aguas poco profundas cerca de Alemania desde marzo.
La prensa alemana apodó Timmy a la ballena, que fue vista nadando cerca de la costa alemana del Mar Báltico el 3 de marzo, lejos de su hábitat natural en el Océano Atlántico. La salud del mamífero se deterioró al quedar varado repetidamente en aguas poco profundas cerca de la ciudad costera de Wismar, y los esfuerzos infructuosos para guiarlo a zonas más profundas fueron transmitidos en vivo al mundo.
El ministro de Medio Ambiente del estado alemán de Mecklemburgo-Pomerania Occidental dio luz verde al intento de salvar a la ballena, propuesto por una iniciativa privada, a pesar de advertencias de la comunidad científica de que podría ser demasiado para el animal.
Jens Schwarck, integrante de la iniciativa privada, dijo que la ballena había sido liberada alrededor de las 9 de la mañana a 70 kilómetros de la costa de Skagen, Dinamarca.
Imágenes tomadas con un dron mostraron a una ballena nadando y expulsando agua cerca del carguero, aunque no se confirmó de inmediato que el animal fuera Timmy. El caso desató un debate acerca de si dejar que la ballena muriera en paz o intentar ayudarla a regresar al Océano Atlántico.
Activistas protestaron en la playa de Wismar pidiendo su liberación, mientras que otros apoyaron nuevas ideas para transportarla.
Algunos científicos creen que el animal había buscado aguas poco profundas porque estaba débil y necesitaba descansar. Los veterinarios de la iniciativa privada, sin embargo, consideraron que el animal era apto para su traslado. Antes de la liberación, según la agencia DPA, se le habría colocado un transmisor GPS para rastrear su ubicación en el futuro.
El motivo por el que la ballena llegó al Mar Báltico, lejos de su hábitat natural en el Atlántico, no estaba claro. Algunos expertos dicen que pudo haberse desorientado mientras nadaba tras un banco de arenques o durante la migración. Quedó varada repetidamente en aguas poco profundas y estaba claramente angustiada, respirando de manera irregular y, a menudo, pasaba días sin apenas moverse.
Timmy también padecía una grave afección cutánea, relacionada con el bajo contenido desal del Báltico, y los rescatistas le aplicaron kilos de ungüento de zinc.
Durante días, la prensa local realizó transmisiones en vivo para alimentar la desmesurada atención que despertó el futuro de la ballena. Los periódicos online lanzaron alertas con la más mínima novedad sobre el estado de salud de Timmy.
