BARCELONA (AP).— El papa León XIV visitará en unos días las islas Canarias, en España, y en julio la isla italiana de Lampedusa, dos de los principales puntos de llegada de migrantes a Europa, en una serie de viajes que buscan poner el foco en la situación humanitaria de quienes cruzan algunas de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.
De acuerdo con autoridades eclesiásticas y especialistas citados en torno a la visita, los desplazamientos del pontífice refuerzan el interés de la Iglesia católica por promover un trato digno hacia los migrantes y recordar la dimensión humana de un fenómeno que continúa generando debate político en varios países europeos.
El Monseñor José Mazuelos, obispo de Canarias, afirmó que la Iglesia busca recordar que detrás de las cifras existen personas. “Vamos a ponerle un rostro, estamos hablando de persona, no de números”, expresó.
Está previsto que León XIV visite el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, el 11 de junio, donde rendirá homenaje a migrantes fallecidos o desaparecidos durante la travesía hacia Europa. Un día después se reunirá con migrantes en un campamento de Tenerife.
Según datos de autoridades locales, en 2024 llegaron a Canarias casi 47 mil migrantes procedentes del norte y oeste de África. Aunque las llegadas disminuyeron este año, la región continúa enfrentando desafíos relacionados con la atención, integración y protección de migrantes menores de edad.
Michele Pistone, profesora de la Universidad de Villanova, señaló que la realización de estos viajes al inicio del pontificado evidencia la importancia que León XIV concede a la migración.
Esta postura da continuidad a la lucha del papa Francisco, quien convirtió la defensa de migrantes en una prioridad. Representantes eclesiásticos consideran que la visita puede contribuir a fortalecer los mensajes de acogida, solidaridad y reconciliación en comunidades cercanas al impacto de los flujos migratorios.
