La OMSA destaca que una foca africana es el primer brote de rabia en mamíferos marinos silvestres

Conocida desde hace 4,000 años, la rabia tiene una nueva especie hospedante: las focas peleteras del Cabo (Arctocephalus pusillus pusillus), informó la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) al dar a conocer el primer brote documentado de la rabia en una población mamíferos marinos silvestres.

A la foca peletera del Cabo también se le conoce como lobo marino africano, foca peletera africana o foca peletera marrón; su principal depredador es el gran tiburón blanco, indica la organización ambiental GRID-Arendal.

En México existen 44 especies de mamíferos marinos (como ballenas, delfines, lobos marinos y focas), de las cuales 28 viven en el Golfo de México, que colinda con Yucatán y otros estados, según el Atlas de Distribución y Abundancia de Mamíferos de México.

Según el Atlas, en México habitan el lobo marino de California (Zalophus californianus), el lobo fino de Guadalupe (Arctocephalus philippii townsendi), la foca elefante o elefante marino del norte (Mirounga angustirostris) y la foca común o de puerto (Phoca vitulina richardii).

Frente a Yucatán, en el Golfo de México, vivió una especie de foca, pero está extinta desde el siglo XX.

La OMSA alerta de brote de histórico brote de rabia en focas

  • rabia en focas
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Hace dos días, el 22 de julio de 2026, México, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), hizo suyo el llamado de la OMSA vigilar los casos sospechosos de rabia en las focas y en los mamíferos marinos del país, en general.

La OMSA informó el 17 de julio de 2026 que la transmisión sostenida de la rabia en focas peleteras del Cabo en Sudáfrica y Namibia es el primer brote documentado de la enfermedad en una población silvestre de mamíferos marinos.

De 2024 a 2026, indicó, ya se confirmaron poco más de 100 casos de rabia en focas peleteras del Cabo, pero las evidencias y los análisis genéticos indican que la transmisión sostenida en estos animales silvestres se inició años antes.

La evidencia actual, destacó, sugiere que una variante del virus de la rabia asociada a perros, mantenida por chacales de lomo negro en el sur de África, se transmitió a una foca en un evento único y así comenzó el brote, o sea, el contagio sostenido entre las focas peleteras del Cabo silvestres.

Las focas enfermas mostraron signos neurológicos, incluyendo agresividad anormal contra personas y otros animales, dijo.

Focas peleteras africanas con rabia ya agredieron a casi 150 personas

De 2024 a mayo de 2026 ya se reportaron 145 personas mordidas por focas con rabia confirmada o probable, lo que resalta la importancia de las medidas sanitarias adecuadas y del manejo posterior de exposición al virus, afirmó la OMSA.

Por ejemplo, el 26 de mayo de 2024 se difundió que una foca juvenil atacó reiteradamente a surfistas en la playa Muizenberg, en Ciudad del Cabo; murió el mismo día y la autopsia reveló un traumatismo craneal. Un día después se publicó el primer caso de rabia en un perro doméstico en Ciudad de Cabo en 18 meses, según un grupo de investigadores que hizo la cronología de la rabia en las focas peleteras del Cabo.

¿Qué debe hacer una persona expuesta a la rabia?

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que el protocolo de atención de mordedura de un animal con rabia es lavar minuciosamente las heridas con agua y jabón durante al menos 15 minutos, y acudir de inmediato al médico, quien determinará si debe recibir la vacuna contra la rabia y la inmunoglobulina antirrábica o anticuerpos monoclonales en la herida.

En su informe, la OMSA advirtió que la amplia distribución y capacidad de desplazamiento de las focas peleteras del Cabo aumenta el peligro de que transmitan el virus de la rabia a otras especies de mamíferos marinos.

Por eso, indicó, es necesario reforzar la investigación y la vigilancia epidemiológica para evaluar las implicaciones ecológicas y sanitarias de este evento histórico.

Nueva especie huésped del virus de la rabia: focas peleteras africanas

“La aparición de la rabia en las focas peleteras del Cabo demuestra cómo los patógenos se pueden adaptar a nuevas especies hospedantes y refuerza la importancia de la vigilancia integral de la fauna silvestre, animales domésticos y los humanos con un enfoque sanitario”, destacó la OMSA.

Por último, la OMSA invitó a los países miembros a mantener la vigilancia ante cuadros compatibles con rabia en mamíferos marinos, fortalecer la vigilancia de enfermedades en fauna silvestre, fortalecer la capacidad diagnóstica y la protección del personal expuesto, así como mantener los programas de vacunación canina.

La vacunación canina, recuerda, es la principal estrategia para prevenir la rabia transmitida por perros y reducir el riesgo de diseminación hacia la fauna silvestre.

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Flor de Lourdes Estrella Santana es Licenciada en Educación por la Uady. Ingresó a Grupo Megamedia en el año 2000. Ha sido reportera, redactora y editora. Escribe contenidos generales, especialmente sobre equidad de género, gobierno, educación y salud.