BRASILIA (EFE/AP).— El senador Flávio Bolsonaro, el candidato más votado en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas, afirmó ayer que gobernará “al lado de” su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, preso y condenado por golpismo, si gana al gobernante Luiz Inácio Lula da Silva en segunda vuelta.
“Vamos a hacer el gobierno más increíble que hayan visto en sus vidas, con el presidente Bolsonaro a mi lado, porque él va a subir esa rampa (del palacio presidencial) y le va a poner la banda a su hijo”, dijo el aspirante del Partido Liberal (PL) en una reunión con aliados en Brasilia.
Jair Bolsonaro cumple en arresto domiciliario, por motivos de salud, una pena de 27 años de cárcel dictada por la Suprema Corte por liderar un complot golpista tras perder las elecciones de 2022 ante Lula.
No obstante, su hijo ha prometido indultarlo si gana la segunda vuelta electoral, prevista para el próximo 25 de octubre, e incluso pretende que le coloque la banda presidencial el día de la investidura.
Flávio Bolsonaro se reunió ayer con los principales dirigentes del PL, que lidera su padre, para trazar la línea de lo que queda de campaña; en este sentido, desveló la estrategia de comunicación que quiere poner en marcha hasta la cita en las urnas contra el histórico líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Según dijo, pretende publicar algún contenido en redes sociales a primera hora del día para intentar “marcar la agenda pública” del día. Y adelantó que usará sus perfiles en redes para rebatir a su adversario.
En su discurso, Flávio se refirió a su candidatura como un “proyecto de Dios” y agradeció a sus correligionarios por llevar a cabo una campaña “con alegría y propuestas”.
En el encuentro también participó la senadora electa Michelle Bolsonaro, esposa de Jair, quien animó a su partido a continuar apostando por las redes y los mítines tradicionales de calle, y se mostró confiada en la victoria de su hijastro, con el que se enemistó en junio por diferencias políticas que amainaron durante la campaña.
Protestan en su contra
Por otra parte, miles de estudiantes salieron ayer a las calles del centro de Río de Janeiro para protestar en contra de la posibilidad de que Flávio Bolsonaro llegue a la presidencia.
Un mar de manifestantes vestidos de rojo se abrió paso entre dos plazas históricas del centro de Río mientras coreaban consignas y sostenían pancartas que hacían referencia a la soberanía y la democracia en el país sudamericano, las cuales aseguran están bajo amenaza.
“Estamos luchando por Brasil, no por Lula”, afirmó Talita Amaral, de 19 años y estudiante universitaria de ciencias ambientales. Vestía una camiseta amarilla y verde de la selección brasileña de fútbol, la cual suelen usar los simpatizantes de Bolsonaro, y explicó que era un gesto destinado a recuperar los colores nacionales.
Pero Flávio Bolsonaro cuenta con al menos dos ventajas: el domingo recibió 2 millones de votos más que Lula, y los candidatos que quedaron en tercer, cuarto y quinto lugar están todos a la derecha del espectro político. Entre los tres reunieron más de 8 millones de votos.
