Millones de personas trabajan durante la noche. Ahora, investigaciones de la American Association for Cancer Research (AACR) mostraron que aquellos que trabajan en ese horario son más propensos a desarrollar cáncer y otras enfermedades como la diabetes.
“Muy Interesante” informa que la investigación de AACR revisó 114,628 casos en Europa, América, Asia y Australia relacionados con el cáncer de mama y descubrió que las mujeres que tienen turnos nocturnos son más propensas a desarrollarlo. Los resultados mostraron una relación entre este horario laboral y varios tipos de cáncer, incrementando la probabilidad en mujeres de tener cáncer en un 3.3% por cada 5 años laborando en turnos nocturnos.
El ciclo circadiano funciona con base en la luz, entre otras cosas, así que cuando los trabajadores acaban su turno y salen a la luz natural, el reloj interno se acomoda. No obstante, los trabajadores deben descansar, por lo que ignoran dicho ciclo.
Cuando el cuerpo pide dormir y el individuo lo ignora para seguir trabajando, activa un eje de estrés, que inyecta glucosa a la sangre y aumenta la presión arterial. Estos cambios pueden causar enfermedades del corazón y del sistema inmunológico. Además, presenta consecuencias inmediatas como la fatiga y la falta de concentración.
Igualmente, las opciones se reducen al ser un momento en el que la mayoría de la población duerme. La variedad de fuentes de alimento son mínimas y en su mayoría poco sanas.
Según la “BBC”, la ingesta de carbohidratos puede llegar hasta un 40% después de varios días de sueño restringido, ya que se incrementa el nivel de ghrelina –hormona que estimula ciertas neuronas provocando un aumento del apetito–.
Es evidente que ciertas profesiones no pueden evitar los turnos nocturnos, por lo que se aconseja establecer horas de descanso, cuidar los hábitos alimenticios y de actividad física, así como realizarse chequeos médicos con frecuencia.
