Un baño con agua fría supone un shock para el cuerpo

Personas podrían lidiar con el estrés y otros problemas

Se dice que tomar un baño con agua fría ayuda a tratar la depresión y la ansiedad, reparar los músculos tras el ejercicio, quemar más grasa o incluso darle un impulso al sistema inmunológico.

A nivel doméstico, una ducha de agua fría es bastante segura, a excepción de las personas con edad muy avanzada o problemas de corazón, enfatiza el doctor Chris van Tulleken, presentador del programa de la BBC “Trust me, I´m a doctor”.

Aunque todavía no ha habido un experimento clínico que haya utilizado una terapia de duchas frías como parte del tratamiento para la depresión y la ansiedad, algunos expertos creen que puede ayudar.

La teoría detrás de esa idea es que la exposición repetida al agua fría hace que el organismo se vuelva más eficaz a la hora de lidiar con la respuesta al estrés y con todos los cambios químicos y hormonales que las personas con depresión sienten.

Por su parte, un estudio holandés sobre el efecto de las duchas frías sobre la salud y el trabajo publicado en 2016 en la revista “PLOS One” halló que una ducha diaria de agua fría resultó en una reducción del 29% en la autoevaluación de enfermedad de los participantes durante los 90 días siguientes a haber adoptado ese hábito.

Durante al menos 30 días consecutivos los individuos debían bañarse con agua fría al final de sus duchas habituales con agua caliente, durante periodos de 30, 60 o 90 segundos, según el subgrupo de estudio. Los investigadores comprobaron que la duración de la ducha fría no influyó los resultados, así que afortunadamente 30 segundos son suficientes.

El efecto beneficioso más destacado por los voluntarios fue un aumento del nivel percibido de energía, que muchos comparaban con el efecto de la cafeína. Por otro lado, el efecto adverso moderado más reportado fue una sensación persistente de frío en el cuerpo, las manos y los pies.

Otros beneficios

Muchos atletas son partidarios de los baños en agua fría después del ejercicio. Según la teoría, sumergirse en agua fría reduce el dolor y acelera la recuperación de las pequeñas fisuras en los músculos. Mientras que algunos estudios dicen que mejora la recuperación, otros sugieren que puede reducir la capacidad de adaptación de los músculos.

Otra de las creencias populares sobre tomar baños con agua fría es que pueden convertir la grasa “blanca” no saludable en grasa “parda” activa y metabólicamente saludable, el tipo de grasa que quemamos para temblar. Desafortunadamente, de acuerdo con Tulleken, hay muy pocas evidencias de que eso sea verdad.

 

Extra Más datos

Según el doctor Chris van Tulleken, las investigaciones sobre los baños con agua fría aún están en etapa temprana.

Seguir con el hábito

Dado que no se han reportado efectos adversos significativos, el doctor agrega que si alguien siente que le funcionan no hay motivo para dejar de hacerlo.

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